Retenes: cementerios de chatarra y óxido

Estacionarse en lugar prohibido, manejar con el celular en la mano y los accidentes, son las principales causas por las que los vehículos son enviados al corralón, situación por la que los cuatro retenes ubicados en el municipio de Centro se encuentran saturados.

En estos depósitos permanecen a la intemperie poco más de 7 mil 500 autos de todos los tamaños, marcas y costos, que nunca fueron reclamados por sus dueños; sin embargo, con el paso del tiempo sufren un grave deterioro, de acuerdo a un recorrido realizado por Novedades de Tabasco.

Según un oficial de la Policía Estatal de Caminos (PEC), el problema de la falta de espacios se complica porque diariamente ingresan entre 80 y 100 vehículos, aunque en los casos donde la multa es menor, estos son retirados el mismo día.

Tan sólo esta semana se estima que más de 450 vehículos fueron ‘levantados’, principalmente en las zonas de Tabasco 2000, Centro Histórico y Velódromo de la Ciudad Deportiva, donde casi a diario se realizan operativos por parte de la PEC, apoyados por distintas compañías de grúas.

El arrastre de vehículos ha propiciado que los retenes ubicados en las afueras de la ciudad se saturen, al grado que en algunos sitios los coches son apilados unos sobre otros o en predios de las empresas propietarias de las grúas.

Esto se ha convertido en un jugoso negocio tanto para la PEC como para las empresas de grúas, pues estas últimas ganan más de 5 millones de pesos al año por el servicio brindado.

En el municipio de Centro hay cuatro retenes y en algunos de ellos se observa que no cabe ni auto más, por lo apilan las unidades que consideran ya no serán reclamadas por sus dueños.

El retén de la ranchería Buenavista es propiedad de la PEC, mientras que el resto son particulares y son justamente estos los que se encuentran saturados, como en el caso del predio de Loma de Caballo, donde incluso desde afuera del mismo se pueden observar las ‘torres’ de vehículos y se estima que hay al menos mil 500 unidades.

A decir del Colegio de Ingenieros Ambientales, estos automotores presentan un grave estado de oxidación por estar a la intemperie, provocando que los lixiviados (el líquido que resulta entre el agua y el óxido) dañen al medio ambiente.

¿Quién responde por los daños?

Rubén Concepción Góngora

El diputado secretario de la Comisión de Seguridad Pública y Procuración de Justicia en el Congreso local, Jorge Alberto Lazo Zentella, exigió a la Policía Estatal de Caminos (PEC) se haga responsable del deterioro que sufren los vehículos que están en los corralones.

Ante la cantidad de vehículos particulares que hay en retenes de la PEC y que durante el tiempo que dura el proceso para ser liberados, sufren daños o deterioro, el diputado expresó que existe un reglamento que la autoridad se debe hacer responsable de ellos.

Cuando ingresa un vehículo al retén se hace un inventario el estado del mismo; sin embargo nadie se hace responsable del deterioro que sufra por el tiempo que allí permanezca.

Acentuó que van a revisar el tema para darle puntual seguimiento y en próximas fechas estarán dando un posicionamiento al respecto.

También recordó que el titular de la SCT, Agustín Silva Vidal, declaró que iba a realizar una visita en un retén para conocer lo que hay en él.

Sí se le puede ganar a la PEC

Dolores Hernández

Aunque tardado, la ciudadanía sí puede responsabilizar a la Policía Estatal de Caminos (PEC) por el daño que sufren sus vehículos en los corralones, señaló el abogado Sergio Antonio Reyes Ramos.

Desde denuncias penales o de carácter civiles, ante la Fiscalía General del Estado (FGE), el Tribunal Superior de Justicia (TSJ), y quejan ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA), además de amparos ante los juzgados de distrito, la ciudadanía puede defenderse de la corporación policial.

La demanda de tipo civil es presentada por los daños ocurridos al vehículo durante el tiempo que permanezca en las instalaciones del corralón.

El abogado lamentó que la gente no quiera entrar en denuncias de este tipo, debido a la cantidad de meses que se lleva el proceso, pues puede durar más de un año.

Dijo que al TCA puede acudir luego de pagar la infracción para interponer su queja, sin embargo advirtió, «es un trámite que puede llevar años, muchísimo tiempo”.

Señaló que en el caso del amparo, es más rápido y se requiere del asesoramiento de un abogado, «la suspensión provisional la otorgan en menos de 15 días, la sentencia tarda de tres a cuatro meses, es menos tardado».

Para interponer alguna de estas querellas, el abogado recomendó contar con la factura o la carta factura del automóvil, el tarjetón, la infracción si la tienes y un vídeo de cómo se llevaron el auto o las condiciones en las que se encontraba.

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