Telenovelas «de época»

Toda producción, sea de radio, cine o televisión, que nos remonta al pasado, pero con tal realismo que parece que estamos viviendo dentro de la acción, se le denomina «de época».

Eso sí, es importante mencionar que una cosa es una producción histórica, que obviamente es de época, aunque centrada en hechos reales, adaptados con toques de ficción, a fin de hacer más interesante la historia plasmada por historiadores, que una de época, que solo es ficción. Casos como este son «Amor Real», «Alondra» o «Corazón Salvaje».

Cualquiera que sea el caso, son realizaciones caras, por muchos detalles, como son los vestuarios, ambientaciones, locaciones, efectos especiales, etc. Por eso es importante darle el justo valor a las mismas, que requieren no solamente del staff cotidiano en una telenovela, se agregan historiadores, adaptadores, escenógrafos y vestuaristas especializados, peinadoras y maquillistas, expertos en efectos especiales o caracterización, no solo en su área, también en historia, ya que no era lo mismo una herida de bala actual, que una de fusil en la guerra de independencia. De ahí que son valiosos testimonios, no solo de la historia, también del profesionalismo de los realizadores.

Telesistema Mexicano apoya la idea de Miguel Alemán Velasco, quien designa a Ernesto Alonso como productor y director y realizan, en 1965, la primera telenovela histórica «Maximiliano y Carlota». Se apoya en el relato histórico de los emperadores de México: Maximiliano de Habsburgo (interpretado por Guillermo Murray) y su esposa Carlota de México (interpretada por María Rivas), siendo el antagónico Benito Juárez, interpretado por José Carlos Ruiz.

La adaptación para televisión fue de Guadalupe Dueñas y Margarita López Portillo, se realizó en videotape de 2 pulgadas, blanco y negro y constó de 50 capítulos de media hora. Cabe mencionar que por el tema tratado y el seguimiento puntual de la historia, sin matices de ficción, sufrió veto en algunos capítulos por parte de la Presidencia de la República, en ese tiempo a cargo de Gustavo Díaz Ordáz.

Cabe mencionar que el primer tratamiento cinematográfico que se le dio al guion fue en 1933, dirigida por Miguel Ángel Contreras Torres, años más tarde la actriz Bette Davis en 1939 y bajo la dirección de William Dieterle realiza «Juárez» y el más reciente «El vuelo del águila» en 1994.

Tras el éxito obtenido con la primera telenovela, se graba «La tormenta», protagonizada por Ignacio López Tarso (General Gabriel Paredes), Columba Domínguez (Lorenza), Amparo Rivelles (Lydia de Paredes) y Anita Blanch como la mamá de Lydia), Maricruz Olivier – Lorenza y Enrique Lizalde en el papel de Gabriel Felipe Paredes. Trata de la vida de Benito Juárez y por ello, José Carlos Ruiz también es convocado en el elenco. También se realizó en blanco y negro.

Para el año siguiente, se realiza «Los Caudillos», ahora producida por Telesistema Mexicano. Nuevamente Ernesto Alonso está a cargo y llama para los roles estelares a Silvia Pinal y Enrique Lizalde a quienes acompañan, Carlos Bracho, Enrique Rambal (Miguel Hidalgo), Ofelia Guilmáin, Magda Guzmán (Josefa Ortiz de Domínguez) y Narciso Busquets (José María Morelos).

Aquí ya el argumento se centra en dramas y pasiones alternas a las páginas de la historia, con la finalidad de llevar al televidente al conocimiento de los pasajes del México antiguo, rodeado de los acontecimientos de una pareja y sus familias. Jimena Lapuente (Silvia Pinal) es una dama de sociedad involucrada en la Independencia de México. Jimena que es la novia de Jiménez, a quien fusilan junto a Hidalgo, Allende y Aldama en Chihuahua, en julio de 1811.

A mediados de 1970, sale al aire «La Constitución», Ernesto Alonso nuevamente a cargo y protagonizada por María Felix, Jorge Lavat, Carlos Bracho, María Rubio, Miguel Manzano, Sergio Jiménez, Carmen Montejo y Ernesto Gómez Cruz.

La trama se desarrolla en México a finales de la década de 1900 y se basa en la historia de Guadalupe Arredondo (María Félix), casada con Jaime López (Jorge Lavat), quien es fotógrafo y viven en Sonora. Guadalupe, por sus tiempos libres, aprovecha los mismos para relacionarse con la reservación yaqui, adoptando a un niño llamado Tame, sin saber que está embarazada de su primer hijo.

El Presidente de México, el General Porfirio Díaz, realiza una masacre del pueblo yaqui, exterminándolos a todos, incluyendo a Tame. Los soldados atacan el rancho de Guadalupe y Jaime muere. Guadalupe es golpeada brutalmente por los soldados, perdiendo a su hijo. El rancho es incendiado. Guadalupe es rescatada por su vecina y amiga Luisa (María Rubio), quien la lleva a su casa y la cuida ya que quedó en coma, con lo que se puede y tiene a la mano, Luisa saca adelante a Lupe, pero el drama la ha convertido en otra mujer, la venganza es ahora su segundo apellido.

Lupe se enrolla en la Revolución Mexicana, en donde se va relacionando con personajes como Francisco Villa o Emiliano Zapata.

Para 1972, se realiza «El carruaje», también bajo iniciativa de Miguel Alemán Velasco, con producción para Telesistema Mexicano. En esta ocasión, la trama se basa en el ambiente político de 1867, con el Emperador Maximiliano I de Habsburgo (Carlos Monden) y la lucha de Benito Juárez, nuevamente interpretado por José Carlos Ruiz. Son llamados también al reparto Sergio Jiménez, Aarón Hernán, Ignacio López Tarso y María Elena Marqués.

«Senda de gloria» es estrenada en 1987, también producida por Ernesto Alonso. En este caso, la trama nos lleva al México entre 1917 y 1938. Estelarizada por Eduardo Yáñez y Julieta Rosen como protagónicos y con actores de la talla de Rosita Arenas, Abel Salazar, Raúl Araiza, Anabel Ferreira, Ignacio López Tarso, Aarón Hernán o Norma Lazareno. La historia comienza en 1917, al fin de la Revolución Mexicana.

Luego de un compás de espera, se graba en 1994, «El vuelo del águila», protagonizada por nueva generación de actores, encabezada por Manuel Ojeda como Porfirio Diaz y Jacqueline Andere (Carmen Romero Rubio), Humberto Zurita (Porfirio joven), Alma Delfina, Mariana Levy y Patricia Reyes Spíndola.

En este caso, Ernesto Alonso va de la mano en la producción con Carlos Sotomayor, basada en el guion de Enrique Krauze y Fausto Zerón sobre textos y relatos del propio Porfirio Díaz.

Se dividió en varias temporadas que fueron: «El Origen», «La Guerra», «La Ambición», «El Poder», «El Derrumbe» y «El Destierro», relatando así, la vida del controvertido presidente de México. Parte del resto del elenco fueron Ernesto Gómez Cruz (Benito Juárez), Gastón Tuset (Mariano Escobedo), Claudio Brook (Manuel Romero Rubio), Beatriz Aguirre (Agustina de Romero Rubio), Irán Eory (Agustina de Romero Rubio (joven), Israel Jaitovich (Manuel González – joven).

Aaron Hernán es «Bernardo Reyes», Eugenio Cobo como «Venustiano Carranza», también participaron Roberto Ballesteros «Vicente Guerrero» y Luis Bayardo como «Francisco I. Madero». La historia original fue de 140 capítulos.

Cabe mencionar que la realización de las primeras telenovelas históricas, merecen un reconocimiento muy especial, si el cine que se hacía a una cámara era complicado, por lo pesado del equipo y complejidad en la captura de los sonidos, la realización en México de este género representó especiales retos, primero porque el equipo era de bulbos, inestable en un estudio, mucho más en ambientes hostiles de campo, sol y lluvia. Se controlaba desde las unidades móviles de Telesistema, con sus propias fuentes de energía o plantas generadoras, una para cada área, es decir, video, audio e iluminación. Se editaba el videotape a mano, con navajita y microscopio, y se desarrollaron a la par del crecimiento de la televisión mexicana tecnologías de captura de sonido, edición y postproducción que se replicaron en varias partes del mundo, pero fueron idea de los ingenieros y técnicos de Telesistema Mexicano, hoy Televisa.

Vaya entonces nuestro reconocimiento.

Por ahora y como siempre… Arrivederchi.

Acerca de Agencias

Te puede interesar

Lo recordamos a 6 años de su muerte

El mundo aún lo recuerda como el creador de contenido que marcó a varias generaciones. …