Inunda agua de cuatro ríos zonas bajas de Villahermosa

Desde temprana hora de ayer domingo y hasta entrada la noche varias colonias de la capital tabasqueña sufrieron el efecto del desfogue de la presa Peñitas en los afluentes del Grijalva, Carrizal, Mezcalapa y Pichucalco

Fotos: Jaime Ávalos

Para muchos habitantes de Villahermosa el 8 de noviembre será un día para no olvidar y desafortunadamente no por algo digno de recordar, sino por ser la fecha en que muchos tuvieron que salir de sus hogares obligados por el desbordamiento de los ríos Mezcalapa, Grijalva, Pichucalco y Carrizal en las zonas bajas de la ciudad.

Uno de los cuadros alarmantes que se presentaron ayer domingo fue observar cómo se filtró el agua de los ríos Pichucalco y Grijalva en la zona de Guayabal, donde elementos de la Sedena y la Marina, así como ciudadanos, colocaban barricadas en las banquetas para evitar inundaciones en las vías de comunicación.

En el sector Monal, primera sección, la líder natural Rosario Aguilar Jiménez señaló que desde la 7:00 de la mañana de ayer subió abruptamente el agua; los cárcamos y bombas de succión no se dieron abasto y desbordó el agua cruzando el camellón, inundando gran parte de Gaviotas Sur.

“Apoyo del gobierno hay, pero es muchísima la necesidad, mucha gente no quiere abandonar sus casas por temor al robo, por eso aquí seguimos invitándolos, junto con los de Protección Civil, a que salgan de sus casas, la vida vale más, en las próximas horas o días esto se puede poner peor”.

SOBREVIVEN EN LAS AZOTEAS

Don Guillermo Arias y su hijo despertaron al resto de su familia a las 6:00 de la mañana al ver que el camellón de Monal, primera sección, ya había sido rebasado por la corriente de agua, de inmediato corrieron con un vecino que tiene una azotea y pidieron permiso para subir sus cosas.

“El agua nos agarró de sorpresa, pensamos que no iba a subir tan rápido, para que le llegara el agua a mi casa eran alrededor de cinco metros y en pocas horas subió muy rápido, no nos dio tiempo, como pudimos subimos algunas cosas al techo y aquí estamos armando nuestra champita en una azotea para poder pasar esta prueba de la naturaleza, pedimos apoyo, comida, ropa lo que sea parar ayuda a los niños, pasaremos una noche fría, este 8 de noviembre no se me olvida”.

Muchos tuvieron que subirse a los techos de sus casas y trepar lo que más pudieron para evitar pérdidas

No se olvidaron de sus mascotas

Cerca de una conocida plaza en Guayabal el agua cubrió el pavimento rápidamente

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