Legado de Pérez Merino, una joya para Tabasco

Nació un 26 de febrero de 1918

Después de estudiar en el Conservatorio Nacional y con un profesor particular, regresó a Villahermosa, donde comenzó su carrera como compositor, dedicando gran parte de su inspiración a los pueblos y grandes ríos de Tabasco

Un día como hoy, pero de 1918, nació en Villahermosa, Tabasco, el músico y compositor Manuel Pérez Merino, autor de las canciones “Villahermosa”, “Luna Sobre el Grijalva”, “Tacotalpa”, entre otras más.

Este gran compositor tabasqueño, fue hijo primogénito de don Arquímedes Pérez Oropeza y la maestra Amanda Luisa Merino Correa.

De acuerdo a su biografía, el primer año de su infancia transcurrió en Villahermosa, pero al recrudecer los enfrentamientos entre rojos y azules –grupos políticos que contendían por la gubernatura del estado–, la madre de Manuel se trasladó a su natal Tacotalpa con el pequeño de tres años.

Al cabo de un lustro, la familia regresó a Villahermosa y se alojó en el hogar del abuelo materno, don José María Merino Zapata, que estaba a pocas casas de la calle Ocampo. Allí, en la vieja casa construida por el abuelo, vivió hasta su muerte; allí también crecieron sus hermanos Francisco y Julio, pero murieron tres hermanas del compositor. Ahora, en una placa colocada en el pórtico de la casa de la familia Pérez Merino, justo frente al hotel plaza independencia, está grabada en letras de oro la canción Villahermosa.

Un relato de Thomas Stanford, quien llegó a Tabasco para laborar en el Instituto de Cultura de Tabasco y estaba a cargo de los procesos electrónicos de catalogación en las bibliotecas del estado, suscribe que “con don Manuel podría platicar mucho de música, pues los dos eran de conservatorio”.

El documento (disponible ahora en internet) indica que Pérez Merino había iniciado sus estudios en Villahermosa, pero que en la década de 1930 se trasladó a la ciudad de México para estudiar en el Conservatorio Nacional, pero como no tenía sus papeles en orden, fue rechazado.

Pero esa dificultad no le impidió estudiar con un maestro del Conservatorio y se las arregló para pagar las clases. En breve, empezó a tocar en los clubes nocturnos de las calles de Bucareli, y después en los estudios de la XEW y la XEQ, donde inició su carrera profesional como músico. De vuelta a su natal Villahermosa –le contó don Manuel a Stanford– no volvió al centro del país sino de vez en cuando para grabar discos. Aquí fue donde comenzó su carrera como compositor, dedicando gran parte de su inspiración a los pueblos y grandes ríos de Tabasco.

“Como pianista poseía una técnica envidiable, incluso entre colegas suyos de re-nombre. Tenía un control dinámico asombroso y, en ocasiones, era capaz de mantener tres niveles dinámicos simultáneos entre agudos, graves y una voz intermedia; la matización de las líneas también era muy rica, con constantes crescendi y diminuendi, staccati y détaché. (diversas técnicas)”, se puede leer.

Además, contaba con una hermosa voz de tenor equiparable en calidad a la del Flaco de Oro (y quizá también en técnica pianística). Su voz hubiera sido adecuada para una carrera de ópera, pero nunca quiso alejarse de su terruño querido, al cual dedicó su producción artística.

Thomas Stanford narra que el 4 de mayo de 1987 realizaron la primera grabación, misma que se trataba de El coyote emplumado y se llevó a cabo en el café del Instituto Cultural de Tabasco, donde tocaba una vez a la semana, y por lo cual recibía una pensión del gobierno estatal.

Las grabaciones que integran este disco se efectuaron en el teatro Esperanza Iris de Villahermosa, con el magnífico piano Bösendorfer que se encuentra allí.

Manuel Pérez Merino dejó un legado musical con obras como Adiós a Villahermosa, Villahermosa, Luna sobre el Grijalva, La Flor más Bella, Tacotalpa, Usumacinta, Llueve, Amor inmortal, Recuerdos de la Infancia, Maravillosa laguna, Ayúdenme a Olvidar, y Quiéreme, entre muchos más.

El Cantor del Grijalva con su arte y magia dio a conocer Tabasco. Falleció el 12 de mayo de 1993 en Villahermosa, a la edad de 75 años.

SUS CANCIONES

Adiós a Villahermosa
Villahermosa
Luna sobre el Grijalva
La Flor más Bella
Tacotalpa
Usumacinta
Llueve
Amor inmortal
Recuerdos de la Infancia
Maravillosa laguna
Ayúdenme a Olvidar
Quiéreme

A parte de su melodiosa voz, poseía un gran talento como pianista

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