EU declara la guerra al coche eléctrico chino

Tambores de guerra comercial otra vez entre las dos superpotencias cuando faltan menos de seis meses para las elecciones presidenciales en Estados Unidos. El gobierno de Joe Biden anunció este martes una drástica escalada en los aranceles para varios productos chinos,m entre ellos la que se ha convertido en su estrella exportadora: los coches eléctricos, a los que aplicará gravámenes que pasan del 25% al 100%, cuatro veces más que hasta ahora.

“China está inundando los mercados globales con exportaciones de precios artificialmente bajos”, alegó Biden en un discurso en la rosaleda de la Casa Blanca. donde prometió que los vehículos eléctricos del futuro «se harán en Estados Unidos».

“China hace trampas”

El presidente demócrata, que necesita remontar en las encuestas, si quiere ganar las reelección, y es consciente de que parte de su escasa popularidad es por la marcha de la economía, acusó a China de «hacer trampas», luego de anunciar oficialmente en un discurso los nuevos aranceles sobre las importaciones de productos del gigante asiático, valorados en 18 mil millones de dólares y que se aplicará en los tres próximos años.

«A veces China roba directamente a través de ciberespionaje y otras maniobras y esto está bien documentado y reconocido internacionalmente. Y cuando utilizan tácticas como estas, no están compitiendo. No es competencia, es hacer trampas», declaró Biden, en alusión a las prácticas china para hacerse con propiedad intelectual estadounidense.

La subida de aranceles no sólo perjudica a los coches eléctricos y semiconductores, ya que se verán también afectados una gran variedad de productos desde componentes médicos a grúas portuarias, pasando por baterías, minerales raros, placas fotovoltaicas, aluminio o hierro.

Este paquete de subidas arancelarias que impone Biden llega apenas horas después de que su rival en las urnas, el republicano Donald Trump declarase el lunes, antes de entrar en el juicio que se le sigue en Nueva York, que el gobierno de EU “tiene que hacer mucho más que sobre vehículos eléctricos”.

Sin embargo, la Casa Blanca considera que los nuevos impuestos están lo suficientemente calibrados como para evitar un repunte de la inflación, el gran problema que ha acosado la economía estadounidense durante el mandato de Biden.

EU no quiere guerra comercial

Al mismo tiempo, el gobierno de EU asegura que no desea una guerra comercial abierta contra China, algo que, asegura, perjudicaría a los dos países. En noviembre del año pasado se reunió en las afueras de San Francisco con su homólogo chino, Xi Jinping, para tratar de rebajar las tensiones entre los dos países y encontrar un modo de gestionar las diferencias. Pero el problema de la competencia desleal china es una piedra que lastra las relaciones entre las dos superpotencias desde hace décadas.

En 2023 Estados Unidos importó cerca de 427,000 millones de dólares en productos chinos y exportó al gigante asiático en torno a 148,000 millones de dólares. En un intento agresivo de corregir esta balanza comercial deficitaria para EU, en 2018, el entonces presidente Trump desencadenó una guerra comercial entre ambos al elevar los aranceles unos 250,000 millones de dólares contra productos chinos.

El conflicto se saldó con un acuerdo parcial en 2020, cuando estallaba la pandemia de covid, que nunca terminó de concretarse, por lo que la Administración Biden decidió mantener esos impuestos contra productos chinos, que a la luz de los datos, están siendo insuficientes para corregir la balanza comercial entre las dos mayores economías.

“No lo toleraremos de nuevo”

En un comunicado emitido este martes, la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, se ha referido específicamente al exceso de capacidad china y “el impacto en EU en el pasado de oleadas de productos chinos artificialmente baratos en el pasado, y no lo toleraremos de nuevo”. La responsable de la economía estadounidense sostiene que esas preocupaciones “son ampliamente compartidas por nuestros socios en las economías avanzadas y en mercados emergente”.

Por eso, señaló, las medidas anunciadas este martes “no están motivadas por ninguna política antichina”, asegura Yellen, “sino por el deseo de impedir disrupciones económicas dañinas causadas por prácticas económicas injustas”.

China reacciona con furia

Tras conocer la nueva ofensiva de EU, el régimen chino afirmó que los gravámenes “afectarán seriamente a la cooperación bilateral”.

En Pekín, el Ministerio de Comercio ha denunciado que las nuevas medidas estadounidenses “violan el compromiso del presidente Biden de ‘no tratar de impedir y contener el desarrollo de China’ y de ‘no buscar el desacoplamiento y romper lazos’ con China”. Los gravámenes “afectarán seriamente al clima de cooperación bilateral”, advierte el órgano en un comunicado. Asimismo, el documento adelanta que “China tomará medidas firmes para defender sus propios intereses”.

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