Infodemia, rumorología y fake news; la otra epidemia en Tabasco

A propósito del Día de la Libertad de Expresión, Novedades de Tabasco recurrió a expertos en la materia con sus puntos de vista sobre los alcances del exceso de información, rumores y las noticias falsas que abundan en la actualidad.

Francisco Uribe/Joel Rubio

La pandemia del covid-19 en Tabasco, en sus años más fuertes, entre el 2020 y 2022, puso a prueba de fuego la llamada ‘Ley antirumores’ que penaliza de seis meses a dos años de cárcel a quien difunda, vía telefónica o redes sociales, falsa alarma a los servicios de emergencia.

La circulación de desinformación a través de las redes sociales en la entidad, durante la pandemia tuvo un impacto devastador en la capacidad de la gente para acceder a información exacta y oportuna que la ayudara a afrontar la creciente crisis de salud global, aun con una ley en marcha que castiga ese tipo de prácticas.

De acuerdo a antecedentes, el 31 de agosto del 2011, el Congreso local aprobó la Ley Contra la Alarma Social, que penaliza de seis meses a dos años de cárcel a quien difunda vía telefónica o redes sociales, falsa alarma a los servicios de emergencia, aunque en realidad no hay hasta el momento antecedentes de que alguna persona esté en la cárcel por violar la legislación.

Por ello, a propósito del Día de la Libertad de Expresión, Novedades de Tabasco realizó un ejercicio de consulta a tres expertos en el área de la comunicación y del derecho penal para analizar el impacto de la desinformación.

La libertad de expresión es un derecho fundamental en toda sociedad, porque es

piedra angular del ejercicio de gobierno, su complemento necesario es el derecho a la información y ambos abonan a una mejor vigilancia no solo de los actos de gobierno, sino de la manera en que se desarrolla el debate público de los grandes problemas nacionales.

LEGISLAR USO DE REDES SOCIALES: REYES

Para el abogado Sergio Antonio Reyes Ramos, miembro distinguido del Colegio de Abogados Tabasqueños, en el tema de la libertad de expresión, es importante señalar que, hasta el año de la Constitución en 1917, se daba la censura, incluso se daba la figura de asesores en periódicos que autorizaban lo que se debía publicar.

«A partir de 1917 cambia el modelo y se considera que la libertad de expresión no debe ser objeto de censura y se prohíbe en todo el país esa práctica, pero se instaura la responsabilidad por lo publicado, es decir si hay un delito, como calumnias, difamación e injurias, se daba el procedimiento penal correspondiente’, dijo.

Añadió que hay una Ley de Imprenta también que consigna faltas administrativas en materia de ejercicio del derecho a la libertad de prensa. Hasta ahí estamos en el cambio que hubo desde la Revolución a la actualidad.

Ahora, recientemente en 2018 se derogaron los delitos de difamación, calumnias y se amplió la reclamación por daño moral, y hasta afectar el patrimonio de quien causó ese daño, además se hizo obligatorio el derecho de réplica, independientemente de que se dé una indemnización o reparación de daño. Eso abarca todos los campos de la comunicación y puede abarcar hasta las redes sociales, así como medios escritos, radio y televisión».

Reiteró que para todos los comunicadores del país no hay censura previa, pero lo que se publique puede traer responsabilidades penales y civiles, y en algunos estados, solo civiles, por lo tanto, tenemos que estar vigilantes, pues es un derecho constitucional, un derecho humano que hay que defender, hay que ejercitar, y los medios, los trabajadores de la comunicación, sobre todo, tienen que estar conscientes de ese derecho.

Rumorología, infodemia y la desinformación: Hernández

En la actualidad y con la ayuda de las redes sociales, fenómenos como la infodemia, la desinformación y la rumorología, sin duda pueden derivar en provocar caos social difícil de controlar y con funestas consecuencias.

Así se refiere el académico de la División Académica de Educación y Artes de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), profesor Pedro Luis Hernández de la O, exvocero de esa casa de estudios.

Por lo tanto, expresó que el impacto que causa en la sociedad la infodemia, la desinformación y la rumorología es mayúsculo en el corto plazo, por el alcance de las redes sociales y su constante innovación de instrumentos tecnológicos, incluso cuando se distorsiona la realidad como sucede actualmente con la Inteligencia Artificial (AI) por sus siglas en inglés.

«Primero que nada, hay que establecer que la infodemia es cuando surge demasiada información sobre una situación en específico, por ejemplo, la reciente pandemia, y eso lejos de afectar a la sociedad, le ayuda a tomar decisiones, el problema es cuando surge la desinformación con premeditación y con la intención de confundir o manipular».

Explica, además, que cuando hablamos de desinformar, estamos haciendo referencia a información falsa que deliberadamente se incorpora a la sociedad y que aumentó en gran medida gracias a las redes sociales.

«La sociedad que se encuentra expuesta a información falsa, es más propensa a creer en los rumores, y eso es bastante dañino, un rumor que es información que no sabemos de dónde procede, ni quién la sustente, deriva en un caos social», dijo.

En tanto, agregó, que la rumorología propiciada por la desinformación, descompone la estructura social y lamentablemente no existe un marco normativo que regule, que sancione la información falsa en México.

Por tal motivo, proponen «revisar las fuentes de donde procede una información antes de darla por buena, el problema es la rapidez con la que viaja la información por las redes y la imperiosa necesidad del medio de tener la primicia, como un plus de notoriedad”, afirmó.

Sociedad malinformada afecta y lacera el Estado de Derecho: Gallegos

Para el periodista y doctor en Derecho, Alejandro Gallegos León, la desinformación es un factor negativo que afecta y lacera el Estado de Derecho, y entiéndase este concepto como el principio de gobernanza, por el que todas las personas, instituciones y entidades, públicas y privadas, incluido el propio Estado, están sometidas a leyes que se promulgan públicamente y se hacen cumplir por igual y se aplican con independencia, además de ser compatibles con las normas y los principios.

Asimismo, sostiene que la infodemia, es un exceso de información que se ha radicado en nuestro país, sobre todo cuando se presenta un fenómeno social, donde todos opinan y de una u otra forma ha venido a ser parte de una sociedad «desinformada».

Precisó que por tanto exceso de información, la gente se confunde, hay una confusión y desorden, y al haber una desinformación de un tema en concreto, este se convierte en ese rumor que alguien comentó, que alguien posicionó, o está haciendo referencia de ello sin tener una información clara, precisa y oportuna para la sociedad.

«Entonces sí perjudica, causa un impacto negativo y desigual, porque provoca una confusión ante la propia sociedad”, refirió.

Enfatizó que sí hay legislación al respecto, “recordemos que, en su momento, el Congreso de Tabasco aprobó una ley para castigar con por lo menos seis meses de prisión a quienes difundan alarmas falsas, que provoquen pánico, y caos social a través de llamadas telefónicas o redes sociales”.

Reiteró que en su momento textualmente el nuevo artículo 312 bis del Código Penal de Tabasco, establece que quien utilice el servicio telefónico o cualquier medio de comunicación masiva, para dar aviso de alarma o emergencia falsa, provocando con ello la movilización o presencia de servicios de emergencia, o cuerpos de seguridad pública, o provoque caos o inseguridad social, se le impondrá prisión de seis meses a dos años y de cincuenta a trescientos días de multa. La ley es clara en ese sentido.

Como especialista en el tema, explica que la rumorología solamente se da de manera mediática y si no se tiene una información clara, precisa y contundente de lo que se quiere decir, y cómo se quiere decir, es obvio que va a haber una sociedad desinformada y esto afecta y lacera el estado de derecho, incluso, deriva en violación de los derechos humanos.

CONSEJOS CONTRA INFORMACIÓN FALSA:

1. Verifique la fuente, autoría y origen de la información.

2. Investigue más allá de la fotografía o titular principal.

3. Revise la fecha de publicación.

4. Busque otras fuentes y compare la información para comprobar la veracidad.

5. Contribuya denunciando sitios y personas que comparten “fake news”.

“Todo lo que se publique puede traer responsabilidades penales, civiles, y, en algunos estados, solo civiles, por lo tanto, tenemos que estar vigilantes, pues es un derecho constitucional, un derecho humano que hay que defender”.

Sergio Antonio Reyes Ramos

Periodista y expresidente del Colegio de Abogados

«La sociedad que se encuentra expuesta a información falsa, es más propensa a creer en los rumores, y eso es bastante dañino; un rumor que es información que no sabemos de dónde procede ni quién la sustente, deriva en un caos social».

Pedro Luis Hernández de la O

Catedrático de la UJAT

“La rumorología solamente se da de manera mediática, y si no se tiene una información clara, precisa y contundente de lo que se quiere decir, y cómo se quiere decir, es obvio que va a haber una sociedad desinformada, y esto afecta y lacera el estado de derecho”.

Alejandro Gallegos León

Periodista y director jurídico de la Universidad Alfa y Omega

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