El peso mexicano y la Bolsa Mexicana de Valores cerraron este viernes con fuertes pérdidas, en una jornada que analistas ya denominan como un “viernes negro” para los mercados globales. La causa: el anuncio de China de imponer aranceles del 34% a productos estadounidenses, en represalia a las medidas tarifarias dictadas días antes por el presidente Donald Trump.
La moneda mexicana se depreció un 2.6% frente al dólar, cotizando en 20.44 unidades por billete verde, borrando las ganancias que había registrado tras quedar excluida inicialmente de los gravámenes de Trump. El desplome fue parte de una ola global de aversión al riesgo, que también arrastró a las bolsas internacionales ante el temor de una recesión mundial.
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, advirtió que las medidas arancelarias podrían impactar negativamente la economía estadounidense, con alzas en la inflación y una posible desaceleración del PIB. En este escenario de incertidumbre, los inversionistas optaron por liquidar posiciones, afectando duramente a las economías emergentes como la mexicana.