Se considera un padecimiento catastrófico por el impacto negativo en la salud de los pacientes, en la dinámica familiar, en la discapacidad laboral y los altos costos en su atención para las instituciones.
Redacción
Una ‘oleada’ de pacientes del servicio de hemodiálisis del hospital Dr. Juan Graham Casasús elevó la demanda de este tratamiento médico en un 100%, por lo que el servicio se vio rebasado en los últimos días.
La Enfermedad Renal Crónica (ERC) es un problema de salud pública. Se estima que cada año en México hay 45 mil nuevos casos. Además, la tasa global de mortalidad por este padecimiento, incrementó 41.5% de 1990 a 2017, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Es un padecimiento catastrófico por el impacto negativo en la salud de los pacientes, en la dinámica familiar, en la discapacidad laboral y los altos costos en su atención para las instituciones, considera el Dr. Rodolfo Antonio Cortina Márquez, de Servicios de Nefrología del Hospital Regional “Lic. Adolfo López Mateos”, del ISSSTE.
Si bien las instituciones médicas cuentan con terapias de reemplazo renal –refiere- como la hemodiálisis y la diálisis, la calidad de vida de los enfermos se deteriora y el impacto financiero para la instituciones es insostenible e inviable pues el costo promedio mensual del tratamiento por paciente, incluidas las terapias de reemplazo renal, va de 25 a 35 mil pesos por lo que debe apostarse a la prevención.
SATURACIÓN
“Tabasco vive una oleada de casos por insuficiencia renal, la cual se presenta cada 10 o 15 años”, reconoció Manuel Adalberto Pérez Lanz, coordinador estatal de los Servicios de Salud IMSS-Bienestar, quien aseguró que esto ha provocado que la atención de pacientes que requieren hemodiálisis se haya elevado en un 100% en el Hospital Regional de Alta Especialidad Juan Graham Casasús.
Acompañado por el director del nosocomio, Carlos Madrigal Leyva, el coordinador estatal reconoció que históricamente el paciente con insuficiencia renal presenta consecuencias cada 10 o 15 años, “no es de la noche a la mañana que se presenten los pacientes, sino es una oleada. Actualmente nos encontramos en el pico más alto y esto no se previó en décadas anteriores», afirmó.
Pérez Lanz mencionó que en el hospital se realizan un promedio de 2 mil 400 sesiones de hemodiálisis al mes, con un total de 307 pacientes, de los cuales 224 cuentan con sesiones programadas en un turno fijo y 83 son pacientes no programados.
Añadió que el hospital regional, al ser ya una institución federal, presta atención no solamente a pacientes tabasqueños, sino también abre las puertas a los provenientes de estados vecinos como Chiapas, Veracruz y Campeche.
AMPLIACIÓN DE SERVICIOS
Derivado de esta situación, anunció que en 30 días se adquirirán 20 sillones para hemodiálisis y se habilitará un área al interior del inmueble para atender a pacientes que requieren hemodiálisis y aumentar a 46 el número de sillones en este nosocomio.
En aras de evitar que otra oleada afecte los servicios de salud en próximos años, se contempla establecer en la región de los Ríos un sistema de hemodiálisis para brindar atención al paciente de la zona y no se trasladen hasta Villahermosa.
Más pacientes que nefrólogos
Redacción
El doctor Pedro Trinidad Ramos, exjefe de Nefrología del Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS considera que ante la problemática que representa la ERC, es vital la prevención de los principales factores de riesgo: diabetes, hipertensión arterial, obesidad y síndrome metabólico.
Al respecto, precisa que hasta febrero de 2022 en nuestro país se contaba con mil 318 médicos nefrólogos certificados: mil 100 para población adulta y 218 para pediátrica. “Actualmente en nuestro país tenemos 10 nefrólogos por millón de habitantes, de tal manera que lo que recomienda la Organización Panamericana de la Salud (OPS) es 20 nefrólogos por millón de habitantes; es decir, tenemos un déficit de 10 nefrólogos por millón (50 por ciento), por lo que no se logra la cobertura para atención de pacientes en enfermedades renales”.
EL PADECIMIENTO
La enfermedad renal crónica del riñón, también llamada insuficiencia renal crónica, describe la pérdida gradual de la función renal.
Los riñones filtran los desechos y el exceso de líquidos de la sangre, que luego son excretados en la orina. Cuando la enfermedad renal crónica alcanza una etapa avanzada, niveles peligrosos de líquidos, electrolitos y los desechos pueden acumularse en el cuerpo.
SIGNOS Y SÍNTOMAS
El daño renal suele avanzar lentamente, pero cuando al fin presenta síntomas estos pueden ser:
Náuseas
Vómitos
Pérdida de apetito
Fatiga y debilidad
Problemas de sueño
Cambios en la producción de orina
Disminución de la agudeza mental
Espasmos musculares y calambres
Hinchazón de pies y tobillos
Presión arterial alta
FACTORES DE RIESGO
Diabetes
Presión arterial alta
Enfermedades del corazón
Tabaquismo
Obesidad
TRATAMIENTO
La enfermedad renal crónica no tiene cura. El tratamiento consiste en medidas para ayudar a controlar los síntomas, reducir las complicaciones y retrasar la progresión de la enfermedad.
HEMODIÁLISIS
La función principal de sus riñones es eliminar toxinas y líquido extra de la sangre. Si los productos de desecho se acumulan en el cuerpo, puede ser peligroso y causar incluso la muerte.
La hemodiálisis (y otros tipos de diálisis) cumple la función de los riñones cuando dejan de funcionar bien:
Elimina la sal extra, el agua y los productos de desecho para que no se acumulen en su cuerpo.
Mantiene los niveles seguros de minerales y vitaminas en su cuerpo.
Ayuda a controlar la presión arterial.
Ayuda a producir glóbulos rojos.
ASÍ FUNCIONA
Durante la hemodiálisis, la sangre pasa a través de un tubo hasta un riñón artificial o filtro.
El filtro, llamado dializador, se divide en 2 partes separadas por una pared delgada.
A medida que la sangre pasa a través de una parte del filtro, un líquido especial en la otra parte extrae los residuos de la sangre.
La sangre luego regresa al cuerpo a través de un tubo.
El médico creará un acceso donde se conecta el tubo. Por lo regular, un acceso estará en un vaso sanguíneo en el brazo.