Estados Unidos puso fin a la exención arancelaria que durante casi un siglo permitió la entrada de mercancías de bajo valor sin impuestos. Desde este viernes, los productos con un precio igual o inferior a 800 dólares estarán sujetos a dos esquemas de tarificación distintos, lo que impactará de lleno en el comercio electrónico internacional.
La medida, firmada en julio por el presidente Donald Trump, ya generó suspensiones y retrasos en servicios de paquetería internacional, pues múltiples países y empresas de mensajería analizan cómo adaptarse a los nuevos requisitos.
Expertos advierten que los principales afectados serán:
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Consumidores que compran en línea en plataformas extranjeras, al ver encarecidos sus pedidos.
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Pequeños exportadores y tiendas digitales que dependían del régimen libre de aranceles para competir.
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Servicios de mensajería que deberán asumir mayores costos administrativos y operativos.
La decisión forma parte de la estrategia del gobierno estadounidense para reducir el déficit comercial y reforzar el control sobre la entrada de mercancías, en especial aquellas vinculadas a plataformas de e-commerce asiáticas que habían crecido bajo el paraguas de la exención.