Por: Emilio de Ygartua M.

La Nueva Generación de Mayores Activos: ¿Quizás No Me Jubile Nunca?
En México y el mundo, estamos siendo testigos de una transformación profunda en la forma en que las personas mayores de 65 años conciben su futuro. La jubilación tradicional, ese momento esperado de descanso tras décadas de trabajo, está siendo redefinida por una generación que elige mantenerse activa, productiva y comprometida con la sociedad. Este fenómeno no es solo una tendencia demográfica, sino una revolución cultural que desafía nuestras concepciones sobre el envejecimiento, el trabajo y la dignidad en la tercera edad.
Este cambio responde a múltiples factores: el aumento en la esperanza de vida, las necesidades económicas persistentes, el deseo de preservar la identidad profesional y, sobre todo, el reconocimiento de que la edad no debe ser una barrera para la participación social y económica. En México, donde 13 millones de adultos mayores ya reciben la Pensión para el Bienestar, esta nueva realidad plantea preguntas fundamentales sobre cómo construir sistemas de protección social que reconozcan tanto el derecho al descanso como la opción de seguir contribuyendo activamente.
La Universidad Olmeca cuenta desde hace cinco años con una Escuela de Educación Permanente y a lo Largo de la Vida cuya tarea es ofertar a los adultos mayores cursos, talleres y foros orientados a proveerlos de las herramientas que les permitan mantenerse activos y responder a las demandas del mercado laboral y que, al tiempo, les permitan un emprendimiento que garantice su independencia económica y un envejecimiento exitoso en el contexto actual que ha propiciado un aumento en la longevidad. La clave de esta oferta es darles a los adultos herramientas para fortalecer sus competencias suaves como son: las digitales, trabajo en equipo, pensamiento crítico, idiomas, cultura financiera, emprendimiento, cuidado de la salud, entre otras.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), nuestra máxima Casa de Estudios, ha dado pasos agigantados en la oferta de educación a distancia que han permitido a muchas personas acceder a educación Media Superior y Superior. Ahora, ha anunciado un programa que significa un avance de mayores dimensiones: a partir de este año la UNAM dará facilidades a los adultos mayores para que puedan acceder a la educación terciaria transitando sus experiencias a lo largo de la vida a créditos universitarios para que puedan alcanzar un grado académico. Es esta una iniciativa que deberíamos atender las instituciones de educación superior públicas y privadas en el propósito de darles a los adultos mayores nuevas oportunidades para una educación de calidad y pertinente.
Tendencia Global
El Cambio Radical en la Vida de los Adultos Mayores
Estamos presenciando una transformación sin precedentes en la experiencia del envejecimiento. En 2026, un número creciente de personas mayores de 65 años toma la decisión consciente de seguir trabajando, emprender nuevos proyectos o simplemente declarar que no tienen planes de jubilarse en el sentido tradicional. Este fenómeno representa un quiebre histórico con el modelo del siglo XX, donde la jubilación marcaba el fin de la vida productiva.
Mayor Esperanza de Vida
Los avances en medicina y salud pública han extendido significativamente los años de vida saludable. Las personas de 65 años hoy tienen una expectativa de vivir 15-20 años más en condiciones de relativa buena salud, lo que redefine completamente lo que significa ser «mayor». Esta longevidad crea tanto oportunidades como necesidades de mantenerse económicamente activos por más tiempo.
Necesidad Económica Real
Las pensiones insuficientes, el aumento en el costo de vida y la necesidad de mantener un nivel de vida digno obligan a muchos adultos mayores a continuar trabajando. En un contexto donde las tasas de reemplazo son bajas y los ahorros personales limitados, el trabajo se convierte no en una opción, sino en una necesidad para cubrir gastos básicos de salud, vivienda y alimentación.
Mantenerse Activos y Productivos
Más allá de lo económico, existe un componente psicológico y social fundamental. Muchos adultos mayores encuentran en el trabajo un sentido de propósito, estructura diaria, conexiones sociales y la satisfacción de seguir contribuyendo. La identidad profesional no desaparece al cumplir 65 años, y mantener la actividad laboral se convierte en una forma de preservar la salud mental y la autoestima.
Impacto sistémico: Esta nueva realidad está forzando una redefinición completa del concepto de retiro y generando presiones significativas sobre los sistemas de pensiones, las políticas laborales y los modelos de seguridad social. Los gobiernos y las empresas deben adaptarse a una fuerza laboral multigeneracional y reconocer que el envejecimiento activo es tanto un derecho como, para muchos, una necesidad económica ineludible.
Contexto Nacional
México Frente al Reto del Envejecimiento Activo
México ha dado pasos significativos en el reconocimiento de los derechos de las personas mayores. En 2025, aproximadamente 13 millones de adultos mayores reciben la Pensión para el Bienestar, un programa que se elevó a rango constitucional en 2024, garantizando así su permanencia y protección legal. Este programa representa uno de los esfuerzos más ambiciosos de América Latina para asegurar un ingreso básico a todas las personas mayores de 65 años, independientemente de su historial laboral o condición socioeconómica.
Derecho Constitucional Garantizado
Desde 2024, la pensión para adultos mayores dejó de ser un programa social sujeto a cambios administrativos y se convirtió en un derecho constitucional. Esto significa que ningún gobierno puede eliminarla o reducirla, proporcionando certeza y seguridad a millones de familias mexicanas que dependen de este ingreso como parte fundamental de su supervivencia económica.
Características del Programa
- Entrega de 6,400 pesos bimestrales a cada beneficiario
- Cobertura universal para mayores de 65 años
- Sin requisitos de cotización previa al IMSS o ISSSTE
- Bancarización completa para pagos directos
- Proceso de inscripción simplificado
Bancarización y transparencia: Un elemento clave del programa ha sido la bancarización total de los beneficiarios, lo que garantiza que los recursos lleguen directamente a las personas sin intermediarios, reduciendo la corrupción y aumentando la eficiencia en la entrega de apoyos. Este modelo de transferencias directas ha sido reconocido internacionalmente como una buena práctica en la administración de programas sociales masivos.
Sin embargo, a pesar de estos avances importantes, persiste el desafío de que esta pensión, aunque fundamental, no siempre es suficiente para cubrir todas las necesidades de una vida digna, especialmente considerando los costos de salud, medicamentos y servicios básicos que enfrentan los adultos mayores en México.
Más allá de la jubilación: una nueva etapa activa
La imagen de la vejez está cambiando radicalmente. Los adultos mayores de hoy no encajan en los estereotipos tradicionales de pasividad o retiro total. Desde emprendedores que lanzan negocios a los 70 años hasta profesionales que ofrecen mentoría y consultorías, pasando por trabajadores comunitarios que dedican su experiencia al servicio social, esta generación está demostrando que la edad es solo un número cuando se trata de contribuir, crear y participar.
Esta transformación no está exenta de contradicciones: mientras algunos eligen libremente mantenerse activos por pasión y propósito, otros lo hacen por necesidad económica ante pensiones insuficientes. El desafío de las políticas públicas es crear las condiciones para que el envejecimiento activo sea una opción genuina, no una imposición disfrazada por la falta de seguridad social adecuada.
Protección Social
El Fondo de Pensiones para el Bienestar: Complemento a la Jubilación
Reconociendo que muchas pensiones del IMSS e ISSSTE resultan insuficientes para mantener un nivel de vida digno, el gobierno mexicano creó el Fondo de Pensiones para el Bienestar. Este mecanismo innovador busca complementar las pensiones más bajas, garantizando que los beneficiarios reciban ingresos más cercanos a su último salario y puedan enfrentar sus gastos básicos sin caer en la pobreza extrema.
Identificación de Beneficiarios
El fondo identifica a pensionados del IMSS e ISSSTE cuyas pensiones están por debajo del umbral establecido como mínimo para una vida digna, priorizando casos de mayor vulnerabilidad económica y necesidad inmediata.
Cálculo del Complemento
Se determina el monto necesario para acercar la pensión actual al objetivo de reemplazo del último salario, considerando factores como años de cotización, edad y situación familiar del beneficiario.
Entrega del Apoyo
El complemento se entrega directamente junto con la pensión regular, utilizando los mismos mecanismos de pago bancarizado para garantizar transparencia y eficiencia en la operación.
Impacto en 2025
Durante 2025, casi 4,000 personas recibieron complementos del Fondo de Pensiones para el Bienestar, mejorando significativamente su calidad de vida. Aunque el número puede parecer modesto frente a los millones de pensionados, representa un primer paso hacia un sistema más justo de protección social que reconoce la insuficiencia estructural de muchas pensiones en México.
Financiamiento Innovador
Una característica destacada del fondo es el uso de recursos provenientes de cuentas bancarias inactivas y olvidadas. Este mecanismo permite fortalecer el fondo devolviendo dinero que permanecía inmovilizado a beneficiarios que realmente lo necesitan, creando un círculo virtuoso de justicia económica y eficiencia en el uso de recursos dormidos.
El desafío futuro es escalar este programa para alcanzar a los cientos de miles de pensionados que aún reciben montos insuficientes, requiriendo mayor inversión pública y mecanismos más robustos de financiamiento sostenible.
Historias que Inspiran: Adultos Mayores que Rompen Esquemas
Detrás de las estadísticas y políticas públicas hay personas reales cuyas historias ilustran la diversidad y riqueza del envejecimiento activo en México. Estas experiencias desafían estereotipos y demuestran que la tercera edad puede ser una etapa de renovación, propósito y contribución significativa a la sociedad.
Víctor Manuel González: Trabajo Comunitario en Tabasco
Víctor Manuel, beneficiario de la Pensión para el Bienestar en Tabasco, combina su apoyo económico con trabajo voluntario en su comunidad. Dedica su tiempo a organizar talleres de lectura para niños, mantener espacios públicos y transmitir conocimientos agrícolas tradicionales a las nuevas generaciones. Para él, la pensión le dio la libertad de elegir cómo contribuir sin la presión de trabajar exclusivamente por dinero.
Emprendimiento Digital en la Tercera Edad
Mujeres y hombres mayores están adoptando la tecnología para crear microempresas, vender artesanías en plataformas digitales y ofrecer servicios de consultoría en línea. María Elena, de 68 años, aprendió a usar redes sociales y ahora vende bordados tradicionales a clientes en todo México y el extranjero, triplicando sus ingresos y recuperando el orgullo por su oficio ancestral.
Independencia y Salud Mental
Los testimonios coinciden en un punto fundamental: mantenerse activos no es solo una cuestión económica, sino de preservar la salud mental, la autonomía y el sentido de propósito. Roberto, ex maestro de 72 años, ofrece tutorías gratuitas y dice: «Seguir enseñando me mantiene vivo, conectado con el mundo. No me imagino sin esta actividad que me define y me da alegría cada día.»
«La pensión me dio seguridad, pero el trabajo comunitario me dio propósito. No se trata solo de sobrevivir, sino de vivir con dignidad y sentir que aún tengo mucho que aportar a mi familia y a mi comunidad.» Testimonio de adulto mayor beneficiario del programa
Estas historias demuestran que las políticas públicas efectivas no solo deben garantizar ingresos básicos, sino también crear ecosistemas de oportunidades que permitan a los adultos mayores elegir cómo quieren vivir esta etapa de sus vidas, ya sea en el descanso merecido o en la actividad significativa que elijan. En la Universidad Olmeca hemos insistido en que si bien las políticas públicas distributivas han tenido y seguirán teniendo un gran impacto en la sociedad y han contribuido de manera notable a reducir la pobreza extrema, no podemos dejar de exponenciar las políticas públicas distributivas que llevan al antiguo planteamiento de que el camino mejor para la sociedad es «no darles el pescado, sino enseñarles a pescar».
Desafíos Estructurales
Desafíos del Sistema de Pensiones en México
A pesar de los avances logrados con la Pensión para el Bienestar y el Fondo de Pensiones, México enfrenta desafíos estructurales profundos en su sistema de seguridad social que explican por qué tantos adultos mayores no pueden jubilarse verdaderamente. El problema no es solo de cobertura, sino de suficiencia: tener una pensión no garantiza que esta sea adecuada para vivir dignamente.
Baja Tasa de Reemplazo
La tasa de reemplazo —el porcentaje del último salario que se recibe como pensión— en México es alarmantemente baja. Muchos trabajadores que cotizaron durante décadas reciben pensiones que apenas alcanzan el 30-40% de su último salario, cuando los estándares internacionales recomiendan al menos 70-80% para mantener el nivel de vida. Esto obliga a seguir trabajando simplemente para cubrir necesidades básicas que antes se cubrían con el salario completo.
Gastos de Salud No Cubiertos
Los adultos mayores enfrentan gastos crecientes en salud: medicamentos especializados, tratamientos crónicos, aparatos ortopédicos y servicios que no siempre están cubiertos por el sistema público de salud. Una pensión baja se vuelve insuficiente cuando una parte significativa debe destinarse a mantener la salud, dejando poco para alimentación, vivienda y otros gastos esenciales.
Comisiones Elevadas de AFORE
Durante años, las comisiones que cobran las Administradoras de Fondos para el Retiro (AFORE) han reducido significativamente los saldos de las cuentas individuales de los trabajadores. Estas comisiones, entre las más altas de América Latina, han consumido recursos que deberían haber crecido para garantizar mejores pensiones en el futuro.
Reforma 2024: Un Paso Hacia la Mejora
La reforma aprobada en 2024 busca enfrentar algunos de estos problemas estructurales. Sus componentes principales incluyen:
- Aumento gradual de aportaciones: Mayor contribución tripartita (trabajador, patrón y Estado) para incrementar los saldos de las cuentas individuales
- Reducción de comisiones AFORE: Límites más estrictos a las comisiones permitidas, liberando más recursos para el ahorro previsional
- Pensión mínima garantizada: Establecimiento de un piso mínimo que asegure ingresos básicos dignos para todos los pensionados
- Incentivos para ahorro voluntario: Estímulos fiscales para quienes aporten voluntariamente a su AFORE
- Mayor transparencia: Información más clara sobre rendimientos y cobros de las AFORE
- Protección contra inflación: Mecanismos de ajuste automático de pensiones ante aumentos en el costo de vida
El reto pendiente: Aunque la reforma representa avances importantes, sus efectos se verán en el mediano y largo plazo. La generación actual de adultos mayores aún enfrenta las consecuencias de décadas de un sistema insuficiente, y se necesitan políticas complementarias que integren el envejecimiento activo con la seguridad social, reconociendo que muchas personas mayores quieren y necesitan seguir trabajando en condiciones dignas y con derechos laborales plenos.
Personas Mayores Trabajando vs. Tasa de Jubilación Tradicional
Análisis de la Tendencia
Los datos muestran una realidad contrastante: mientras que casi 4 de cada 10 personas entre 65 y 69 años permanecen económicamente activas en México, tradicionalmente solo 3 de cada 10 lo hacían en generaciones anteriores. Esta brecha se mantiene significativa en todos los grupos de edad, aunque naturalmente disminuye conforme aumentan los años.
Factores que explican la diferencia:
- Necesidad económica ante pensiones insuficientes o inexistentes
- Mayor esperanza de vida y mejor salud en edades avanzadas
- Cambios en el mercado laboral que permiten trabajo flexible y remoto
- Deseo de mantener actividad y propósito vital
Es importante notar que «económicamente activos» no siempre significa empleo formal con prestaciones. Muchos adultos mayores trabajan en la informalidad, por cuenta propia o en actividades de supervivencia, lo que plantea retos adicionales de protección laboral y seguridad social.
Esta gráfica ilustra el cambio generacional en curso: el modelo tradicional de jubilación plena a los 65 años está siendo reemplazado por una realidad más compleja donde el retiro es gradual, parcial o incluso inexistente para una proporción creciente de la población mayor mexicana.
¿Qué Significa No Jubilarse Nunca?
La frase «quizás no me jubile nunca» resuena cada vez con más frecuencia entre adultos mayores mexicanos, pero su significado varía radicalmente según quién la pronuncie. Para algunos, es una declaración de autonomía y pasión por su trabajo; para otros, es una resignación ante la imposibilidad económica de detenerse. Esta dualidad define uno de los mayores dilemas de nuestro tiempo en materia de política social y derechos laborales.
Más Años de Vida Laboral
Extender la vida laboral más allá de los 65 o 70 años puede significar mayor acumulación de experiencia, contribuciones económicas continuas a la familia y la sociedad, y satisfacción personal por seguir siendo productivo. Sin embargo, también implica postergar el descanso merecido tras décadas de esfuerzo, con el riesgo de no disfrutar plenamente de los años dorados por el agotamiento físico y mental acumulado.
Riesgos de Agotamiento
Trabajar indefinidamente sin opciones reales de retiro puede llevar al agotamiento físico, deterioro de la salud por estrés laboral continuo, y limitaciones para el autocuidado necesario en edades avanzadas. Cuando la actividad laboral es forzada por necesidad económica y no por elección, se convierte en una fuente de vulnerabilidad adicional que afecta la calidad y esperanza de vida.
Desigualdad Generacional
No todos los adultos mayores tienen la misma capacidad de seguir trabajando. Quienes realizaron labores físicas demandantes toda su vida enfrentan cuerpos desgastados que difícilmente pueden continuar. Esto crea una desigualdad profunda: trabajadores de cuello blanco pueden extender su vida laboral en condiciones cómodas, mientras trabajadores manuales quedan excluidos del mercado laboral sin pensiones suficientes.
Cambios Culturales Necesarios
Redefinir el concepto de retiro y vejez digna requiere transformaciones culturales profundas. Debemos superar la idea de que la productividad económica es el único valor de una persona, reconocer que el descanso es un derecho humano fundamental, y crear estructuras sociales donde las personas mayores puedan contribuir sin estar obligadas a hacerlo para sobrevivir económicamente.
Importancia de Programas Sociales Integrales
Los programas como la Pensión para el Bienestar son fundamentales, pero no suficientes. Se necesita una estrategia integral que incluya:
- Pensiones suficientes que permitan vivir dignamente sin trabajar
- Opciones de trabajo flexible y protegido para quienes elijan seguir activos
- Servicios de salud especializados en geriatría y prevención
- Espacios comunitarios para participación social no laboral
- Capacitación continua y reconversión profesional accesible
- Protección laboral específica para trabajadores mayores
«La verdadera libertad en la vejez no es tener que seguir trabajando, sino tener la opción de hacerlo si así lo deseas, sin que tu supervivencia dependa de ello.»
Visión de Futuro
Visión Prospectiva: Hacia una Vejez Activa y Digna en México
La nueva generación de mayores activos en México no solo está desafiando paradigmas culturales sobre el envejecimiento, sino que está exigiendo —con su realidad cotidiana— políticas públicas integrales que reconozcan la complejidad de vivir más años en un contexto de inseguridad económica persistente. El fenómeno del «quizás no me jubile nunca» es simultáneamente un testimonio de resiliencia humana y una denuncia de las insuficiencias estructurales de nuestros sistemas de protección social.
Logros Alcanzados
La elevación de la Pensión para el Bienestar a rango constitucional garantiza que 13 millones de personas tengan un ingreso básico independiente de su historial laboral. El Fondo de Pensiones complementa las pensiones más bajas del IMSS e ISSSTE. La reforma de 2024 aumenta aportaciones y reduce comisiones AFORE, mejorando las perspectivas para futuras generaciones de pensionados.
Desafíos Pendientes
Las pensiones actuales siguen siendo insuficientes para una vida verdaderamente digna. Los gastos de salud no cubiertos consumen recursos de adultos mayores. La informalidad laboral deja a millones sin protección. Se necesitan políticas laborales que protejan a trabajadores mayores sin discriminación por edad. Falta infraestructura comunitaria para participación social no laboral.
Innovación Continua
El futuro requiere creatividad en el diseño de políticas: programas de empleo con flexibilidad horaria para mayores, incentivos fiscales a empresas que contraten adultos mayores con protección laboral plena, redes de apoyo comunitario que reduzcan la necesidad económica de trabajar hasta el agotamiento, y sistemas de salud preventiva que extiendan los años de vida saludable.
La verdadera innovación social consiste en entender que debemos crear condiciones donde los años finales de la vida no sean una carga económica insostenible ni para las personas ni para sus familias. El envejecimiento es un privilegio que no todos alcanzan; debería ser también una etapa de dignidad, opciones reales y reconocimiento social.
Invitación final: Es necesario repensar el envejecimiento como una etapa no de limitaciones, sino de oportunidades para contribuir de formas diversas a la sociedad —cuando se elige hacerlo—, mientras se garantiza que nadie tenga que trabajar hasta el agotamiento simplemente para sobrevivir. Una sociedad que cuida y valora a sus mayores es una sociedad que honra su propia humanidad y siembra esperanza para las generaciones que vienen detrás.
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