La igualdad laboral sigue siendo una meta lejana: solo 4% de las mujeres vive en países donde las condiciones se acercan a la paridad. En México, brechas salariales, baja participación en la economía formal y escasa presencia en puestos directivos limitan el crecimiento y la competitividad.
Cesia Ocaña / Villahermosa
La igualdad plena entre hombres y mujeres en el mercado laboral continúa siendo una meta distante en prácticamente todo el mundo. De acuerdo con el Banco Mundial (BM), solo el 4 por ciento de las mujeres vive en países donde las condiciones laborales se acercan a la paridad, lo que evidencia la persistencia de barreras estructurales que limitan su participación económica.
El diagnóstico forma parte del informe anual Mujeres, negocios y legislación, en el que el organismo internacional analiza las leyes relacionadas con la igualdad de género en el trabajo, así como los mecanismos institucionales y servicios públicos que permiten su aplicación.
El estudio revela que aunque muchos países han avanzado en la aprobación de normas para garantizar la igualdad laboral, estas solo se aplican en aproximadamente la mitad de los casos, lo que reduce significativamente su impacto en la práctica.
El economista jefe del Banco Mundial, Indermit Gill, advirtió que las reformas legales por sí solas no han sido suficientes para eliminar las restricciones que enfrentan las mujeres en el mercado laboral.
“Incluso en economías que han modernizado su legislación, las mujeres se enfrentan a restricciones sobre el tipo de trabajo que pueden realizar, los negocios que pueden emprender y el entorno de seguridad que les permita aprovechar las oportunidades”, señaló.
El informe también evalúa aspectos como servicios de cuidado infantil, políticas de seguridad laboral, acceso a financiamiento y mecanismos de cumplimiento de la ley, factores que inciden directamente en la posibilidad de que las mujeres se integren plenamente a la actividad económica.
Participación femenina, clave para el crecimiento
El Banco Mundial subrayó que ampliar las oportunidades laborales para las mujeres no solo representa un avance en materia de derechos, sino también una estrategia clave para impulsar el crecimiento económico global.
La urgencia de este reto se vuelve más evidente ante los cambios demográficos previstos para la próxima década. Según el organismo, alrededor de mil 200 millones de jóvenes ingresarán al mercado laboral en los próximos diez años, de los cuales cerca de la mitad serán mujeres.
La autora principal del informe, Tea Trumbic, explicó que una parte importante de esta nueva fuerza laboral se incorporará en regiones donde las barreras para la participación femenina siguen siendo especialmente altas.
“Muchos alcanzarán la mayoría de edad en regiones donde las mujeres enfrentan mayores obstáculos y donde el aumento del PIB derivado de su participación es más que necesario”, advirtió.
El documento también señala que los países donde las mujeres cuentan con más oportunidades laborales tienden a registrar también mayores tasas de participación masculina en la fuerza de trabajo, lo que refleja que la igualdad de género contribuye a fortalecer la actividad económica en su conjunto.
Entre las economías con condiciones más cercanas a la igualdad destacan varios países desarrollados, con España como uno de los mejor posicionados en el ranking del Banco Mundial. En contraste, regiones de Oriente Medio y del Pacífico presentan los rezagos más significativos.
En México, persisten rezagos estructurales
En el caso de México, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) advirtió que la desigualdad económica que enfrentan las mujeres constituye uno de los principales obstáculos estructurales para el desarrollo nacional.
En el contexto del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora hoy 8 de marzo, el organismo empresarial llamó a colocar la igualdad de género en el centro de la agenda pública y empresarial.
El sector privado subrayó que no es posible hablar de competitividad ni de estabilidad económica mientras millones de mujeres permanezcan fuera de la formalidad laboral, la seguridad social y los espacios de toma de decisiones.
“La igualdad es condición para crecer”, señaló Coparmex.
Para avanzar en ese objetivo, el organismo propuso impulsar mayor participación femenina en la economía formal, ampliar la infraestructura de cuidados que permita liberar tiempo para el trabajo remunerado, facilitar el acceso a financiamiento para emprendedoras y promover paridad real en consejos de administración y puestos de alta dirección.
Brechas salariales y carga de cuidados
Las cifras del mercado laboral mexicano muestran avances limitados. Actualmente las mujeres representan el 40.5 por ciento de las personas cotizantes en el empleo formal, lo que refleja una participación menor respecto a los hombres.
Además, las condiciones laborales también presentan diferencias significativas entre formalidad e informalidad. Una mujer que trabaja en el sector formal percibe un ingreso promedio mensual de 12 mil 971 pesos, cifra que representa 48 por ciento más que lo que obtienen en la economía informal.
Sin embargo, la desigualdad salarial persiste incluso dentro del empleo formal. En sectores como salud, educación y cuidados, donde seis de cada diez trabajadores son mujeres, sus ingresos son 10 por ciento menores que los de los hombres.
A esto se suma la carga del trabajo no remunerado. De acuerdo con datos citados por Coparmex, las labores domésticas y de cuidado equivalen al 23.9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país, y 72.6 por ciento de esa carga recae en mujeres.
Esta situación limita su tiempo disponible para incorporarse al mercado laboral o acceder a empleos mejor remunerados.
Baja presencia en puestos de liderazgo
Las brechas también se reflejan en el ámbito del liderazgo empresarial. Actualmente solo el 3 por ciento de las direcciones generales y el 4 por ciento de las presidencias de empresas en México están ocupadas por mujeres. De mantenerse el ritmo actual de avance, la paridad en los puestos directivos no se alcanzaría sino hasta el año 2043, lo que, según Coparmex, representa un rezago que afecta la competitividad del país.
El organismo insistió en que cerrar estas brechas debe asumirse como una prioridad económica y social, ya que ampliar la participación femenina permitiría aprovechar talento, incrementar la productividad y fortalecer el crecimiento.
“Sin igualdad económica para las mujeres, no habrá crecimiento sólido, estabilidad duradera ni desarrollo incluyente”, concluyó.
Novedades de Tabasco El diario mas fuerte de Tabasco