Wanha’ entre el riesgo y la oportunidad

ENTREVISTA

Esta Área Natural Protegida es un regalo de Tabasco al mundo. En un esfuerzo por su conservación,universitarios emprenden acciones de repoblación de manglar, intentos de ecoturismo, campañas ambientales, pero proliferan basureros y descargas de aguas negras que complican este propósito.

Rosa Elena Cortés/Villahermosa, Tab.

Basureros a cielo abierto, descargas de aguas negras, pesca mal regulada, incendios y el desinterés de las autoridades locales, son las principales amenazas para Wanha’,Área Natural Protegida (ANP) con carácter de Reserva de la Biósfera, situada entre Balancán y Tenosique, en Tabasco.

Su decreto en 2023, fue un logro para los investigadores y para los habitantes de esta región, pero este ecosistema, el segundo en dimensiones después de Pantanos de Centla,está en peligro, reconoce el Dr. Carlos Manuel Burelo Ramos, profesor investigador de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), quien ha liderado los estudios en esta zona y se mantiene al frente de las acciones de conservación.

La Universidad, a través del Dr. Burelo y un grupo de estudiantes, ha establecido en poco más de dos años, nueve viveros en los que se han producido 72 mil plantas, 60 mil de mangle, para la repoblación necesaria ante el impacto que esta vegetación ha recibido por la actividad humana. Dos empresas petroleras financian esta labor en la que además hay involucrados al menos 100 habitantes.

Pero, además de científicos, también han sigo guías de turistas, capacitadores, ambientalistas. Por su cuenta hace labor de convencimiento con el pescador para que adapte sus lanchas, con el habitante para que no tire basura, y con el gobierno para que apoye en los muchos proyectos que garanticen una mejor calidad de vida de los pobladores a cambio de que cuiden este hábitat, brindándoles una actividad económica sustentable: el turismo.

“Wanha’ es un ecosistema único en el planeta por poseer los manglares más tierra adentro del mundo, una población de mangle rojo (rizophora mangle), que llegó hasta este lugar por un capítulo en la historia de la tierra: el mar se calentó y llegó hasta ahí, después se retiró pero se quedaron los mangles y un gran número de especies que han permanecido aquí hasta hoy, desde hace 125 mil años”, describe el investigador, originario de Balancán y cuyos estudios con el mangle del río San Pedro revelaron la importancia histórica y ecológica de este ecosistema.

“Son125 mil años que hablan de la resiliencia de este ecosistemaque,con la actividad agrícola, la ganadería, la gente, la sobrepesca, los incendios y la tala, está en peligro inminente. Después de lograr la declaratoria, parecería que es todo, pero no es así de fácil; los mangles y en general la vegetación ha recibido un impacto, el plan Balancán-Tenosique deforestó, la pesca es otro problema, entonces pensamos que estos manglares, siendo únicos en el planeta, tienen que reforestarse”.

Para el entrevistado los municipios deben asumir también una responsabilidad en la preservación de este ecosistema: “Hay un problema serio en algunas comunidades, por ejemplo, en San Pedro, en Balancán, es constante que el drenaje vaya al río, sin ningún recato pasa diario, en algunas temporadas más que en otras, y el municipio no hace nada. Los municipios deben asumir su responsabilidad, se desentienden de todo lo que tiene que ver con la cuestión ambiental y no nomás en la reserva, en general, el discurso ambiental es un bonito discurso y en la práctica no se aplica. Por ejemplo, esos basureros a cielo abierto en plena zona núcleo”.

Wanha’ tiene tres zonas núcleo, dos en Tenosique y una en Balancán, son las zonas más conservadas, más prístinas. No obstante su importancia, está rodeada de basureros a cielo abierto en zonas como La Palma, Multé, El Águila y San Pedro.

Otra amenaza para esta Reserva es la pesca mal regulada. Los pescadores salen al río y, para asegurar su producto, cercan el paso de los peces por varios días. “Ponen un tape en el río, no dejan pasar los peces y eso es un problema para el ecosistema e incluso hasta social porque genera problemas entre las cooperativas, pero no hay control. Los pescadores están de acuerdo en girar su actividad hacia el turismo, pero necesitan capacitación, recursos, adaptar sus lanchas, si esto se lograra se aprovecharía mejor el lugar y la población de peces aumentaría”.

Aunado a su labor científica, los universitarios se han impuesto otras tareas: “Damos cursos de educación ambiental en primarias, hemos hecho ferias con los niños de Wanha’, los chicos de la prepa del Emsad número 4 de San Pedro, ellos tuvieron un vivero; ya entienden lo que está pasando, pero es mucha gente que aún no se da cuenta y si no hay un letrero que diga cuida, limpia, conserva, híjole, es muy complicado hacer consciencia. Y nosotros tenemos ciertas funciones, somos científicos, hacemos ciencia, nos pesa un montón no tener ayuda por parte de los gobiernos”.

Hasta ahora esta zona solo ha sido apoyada por la Conanp, reconoce Burelo Ramos. A través de distintos programas fomentan huertos familiares, estrategias de restauración, dotación de lanchas, incluso la construcción de cabañas, pero resulta insuficiente si se toma en cuenta que la convocatoria para la distribución de estos apoyos es para todas las reservas de todo el país.

“Todas las autoridades también están al tanto delo que se está haciendo y lo que se quiere hacer, pero no han dicho vamos a hacerlo. Ese sería el siguiente paso, mientras tanto la gente ahí como puede va componiendo su lancha; con los apoyos de la Conanp ya tenemos una comunidad que tiene un restaurante, se han cambiado varios motores de lanchas que tenían más de 50 años en funcionamiento, hay hoteles en el Triunfo, están haciendo cabañas, la gente quiere, pero no alcanza”.

EL TURISMO COMO ALTERNATIVA

¿Qué hacer con este ecosistema? ¿Cómo manejarlo, cómo aprovecharlo? Plantea el investigador, quien no ve al turismo como enemigo sino como aliado.

“Yo creo que el desarrollo de los pueblos puede depender del ecosistema, las comunidades pueden vender, mostrar sus ecosistemas, obviamente con las regulaciones y la infraestructura necesarias.

Por ejemplo, un punto interesante es el santuario de las garzas, donde tú puedes ver garzas rosadas y es un punto que a la gente le interesaría conocer pero no podríamos estar metiendo 50 lanchas diarias, porque eso va a generar ruido, que las aves se estresen, como llegan a empollar, las mamás pueden irse y abandonar los nidosy en unos años eso podría desaparecer, entonces hay que regular que cierto número de gente vaya, a cierta distancia, con motores especiales poco ruidosos, sin que la gente grite, sin los flashazos, hay que tener un turismo educado para esto. Yo sí creo que el turismo puede ser una opción, es un lugar maravilloso, yo voy con mis estudiantes y he llevado gente de muchas partes del mundo a investigar y es espectacular”.

Nuevos proyectos desde la Universidad RECM/Villahermosa

La Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) creó el laboratorio de manglares interiores a raíz de la investigación del Dr. Burelo Ramos.

Tanto para el investigador como para los estudiantes ha sido un gran soporte para continuar con el conocimiento sobre este ecosistema y trabajar por su preservación.

Desde este laboratorio se lideran las acciones de repoblamiento de manglar y otras especies de vegetación y se estudia la biodiversidad que ofrece.

“Hay abejas, aves, mariposas, libélulas, plantas y estamos empezando con algas, esto da valor al ecoturismo, enriqueces el discurso, le explicas al turista que hay 76 especies de mariposas, 80 especies de abejas nativas y lo llevas y le muestras las abejas, les das un libro con una guía, eso lo estamos construyendo nosotros desde aquí”, explica el catedrático.

“La universidad ha tomado el liderazgo de esto, estamos haciendo cosas hemos hecho cosas que ninguna autoridad municipal estatal o federal ha hecho, somos una universidad que asume que la ciencia, el conocimiento debe ser puesto en favor de la sociedad”, agrega.

Y revela su próximo proyecto: Un museo en la reserva, un lugar donde se concentre todo lo relativo a la misma y los saberes de sus pobladores. “Sí se puede”, sentencia.

“Yo creo que el desarrollo de los pueblos puede depender del ecosistema, las comunidades pueden vender, mostrar sus ecosistemas, obviamente con las regulaciones y la infraestructura necesarias”

“Muchos ya entienden lo que está pasando, pero es mucha gente que aún no se da cuenta y si no hay un letrero que diga cuida, limpia, conserva, híjole es muy complicado hacer consciencia”

Dr. Carlos Manuel Burelo Ramos

Profesor – investigador

CIFRAS

600 personas aproximadamente viven en Wanha’

7000 en los alrededores.

Repoblación. Junto con sus estudiantes y habitantes de la región, han instalado nueve viveros y han sembrado miles de plantas.

Contaminación. Las aguas residuales van directo al río, en la comunidad de San Pedro y hay basureros en Multé y La Palma.

Biodiversidad. El río San Pedro es todo un ecosistema por explorar. Hay decenas de variedades de abejas nativas.

FOTOS: RECM/ESPECIALES/NT

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