Prepara Conagua diagnóstico de las presas del Alto Grijalva

Francisco Uribe / Villahermosa

A tres años de la inversión de 333 millones de dólares destinada a la modernización de las presas del Alto Grijalva (Angostura, Chicoasén, Malpaso y Peñitas), mediante un financiamiento del Banco Mundial, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) anunció que realizará un diagnóstico técnico para definir el presupuesto necesario que permita recuperar la capacidad de almacenamiento y generación de energía del sistema hidroeléctrico.

El director regional de Conagua en Chiapas, Jorge Joaquín González Bezares, informó que varias de las presas ya superan los 50 años de operación, por lo que resulta indispensable evaluar su estado físico y operativo para garantizar su funcionamiento a largo plazo.

Explicó que actualmente se revisan las condiciones de las compuertas con el propósito de asegurar que los desfogues técnicos programados se realicen con plena seguridad y sin poner en riesgo a la población aguas abajo.

Como parte de este proceso, se elaborará un diagnóstico detallado sobre las condiciones estructurales y las necesidades de cada embalse. Con esta información se integrará un proyecto que permita programar inversiones permanentes para conservar la infraestructura hidráulica en condiciones óptimas.

Las presas del Alto Grijalva desempeñan un papel estratégico para el sureste del país, ya que regulan grandes volúmenes de agua, contribuyen a la generación de energía eléctrica y, además, son fundamentales para el control de inundaciones y la protección de la población y el patrimonio de Tabasco.

OPERACIÓN

El exdirector general del Organismo de Cuenca Frontera Sur de Conagua, Felipe Irineo Pérez, recordó que el sistema está integrado por las presas Malpaso (Nezahualcóyotl), La Angostura (Belisario Domínguez), Chicoasén (Manuel Moreno Torres) y Peñitas (Ángel Albino Corzo), todas con varias décadas de operación continua.

En conjunto, estas centrales hidroeléctricas fueron diseñadas para generar cerca de 4 mil 800 megawatts (MW), lo que las convierte en un componente esencial para el suministro de electricidad, el control de avenidas e inundaciones y el abastecimiento de agua para consumo humano y riego en Chiapas y Tabasco.

Las cuatro presas forman parte del Plan Integral de Desarrollo del Río Grijalva y su operación está a cargo del Comité Técnico de Operación de Obras Hidráulicas, integrado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y representantes de los gobiernos estatales.

FICHA TÉCNICA

Estas son las fechas de inicio de operaciones de las presas y su capacidad de almacenamiento:

  • Malpaso: Comenzó a operar el 1 de enero de 1969. Su capacidad de agua es 9,317 millones de m3.
  • La Angostura: Entró en operaciones en julio de 1976. Su capacidad de agua es 18,217 millones de m3.
  • Chicoasén: Su construcción concluyó el 1 de mayo de 1980. Su capacidad de agua es 1,613 millones de m3.
  • Peñitas: Construida entre 1979 y 1986. Su capacidad de agua es 396 millones de m3.

Fuente: Conagua

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