Karla Renata Becerra Sordo tiene 18 años y una meta bien definida: estudiar medicina en la UNAM. Logró un examen de admisión perfecto, pero sabe que eso es solo el inicio de un gran reto para el que se ha preparado desde que era niña.
Rosa Elena Cortés/Villahermosa
Desde muy pequeña, Karla supo que quería estudiar medicina y dedicarse tanto a la práctica como a la investigación de la ciencia médica. Ha sido una estudiante ejemplar desde nivel básico hasta bachillerato; sin embargo, fue la compleja enfermedad que enfrentó su abuelo, diagnosticado con Alzheimer, la experiencia que terminó por definir su vocación y el rumbo de su futuro profesional.
Karla Renata Becerra Sordo tiene 18 años y acaba de presentar su examen de ingreso a la Licenciatura en Medicina en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Su resultado fue perfecto: 120 aciertos de 120 posibles, lo que la convirtió en la primera mujer tabasqueña en lograr este puntaje en esta evaluación.
Aunque la UNAM ha anunciado una revisión a su proceso de selección, realizado por primera vez en línea, la estudiante originaria de Macuspana se muestra segura de sus capacidades y se prepara para ingresar al curso propedéutico en la máxima casa de estudios.
Platica con Novedades de Tabasco respecto a su experiencia al presentar este examen y muestra serenidad y convicción sobre su futuro académico. Llama a los jóvenes a prepararse, pues cree fielmente que ese es el camino para lograr los sueños.
¿Cómo te sentiste al conocer el resultado del examen de admisión?
Bien, aunque tenía miedo de ver el resultado, primero solo vi que había sido seleccionada y no vi el puntaje. Estaba muy emocionada, no me lo creía, creo que me quedé en shock en los primeros momentos y ya después vi la hoja de diagnóstico de examen y vi que no había tenido ningún error. Fue muy gratificante porque estuve estudiando bastante para ese examen: vivo en Macuspana, pero estudio en Villahermosa, entonces todos los días me empecé a levantar a las 4 de la mañana para que me diera tiempo de hacer un simulacro en la mañana y luego, de regreso a mi casa, hacer un segundo simulacro. Así estuve bastante tiempo hasta que presenté el definitivo.
También, como parte de mi preparación, veía videos sobre los temas que vendrían en el examen y leí lo que estaba en la página de las prepas de la UNAM (CCH) y contestaba archivos PDF con bancos de preguntas.
¿Debido a que el examen fue por primera vez en línea, les aplicaron algunos candados o medidas de seguridad para garantizar la legalidad de las respuestas?
Sí, en el examen hay una inteligencia artificial que te vigila y tienes que estar mirando a la cámara, no desviar mucho tu mirada; se ven las preguntas, pero no las respuestas, es decir, están bloqueadas, entonces no puedes ver pregunta y respuesta de manera simultánea. También tienes un micrófono; si ven algo sospechoso, te piden que hagas un 360 para verificar el lugar donde estás realizando el examen. Yo diría que es bastante seguro.
El examen duró tres horas y lo hice en la oficina de mi mamá por el silencio y el internet. Estaba muy nerviosa antes de presentarlo porque no quería tener alguna alarma por el ruido y por eso intenté buscar el lugar más silencioso. Aun así, pasó un vendedor de gas y me quedé paralizada como unos diez segundos, pero ya después seguí normal y no me dio ninguna alarma. Todo el proceso fue tranquilo, no tuve fallas de internet; yo diría que es muy seguro, es una buena plataforma.
¿Cuál fue la reacción de tu familia?
Estaban muy orgullosos, muy felices, en especial porque vieron que me preparé durante bastante tiempo, entonces ver el resultado, cuando es positivo y te esforzaste, siempre es muy gratificante.
¿Por qué quieres estudiar medicina?
Bueno, creo que el interés nació desde mi niñez. Mi abuelo fue médico, pero cuando yo era muy pequeña enfermó de Alzheimer, entonces toda mi infancia transcurrió junto con su enfermedad. Siempre fui testigo de todo lo que pasaba con sus diagnósticos, de cómo los médicos a veces no podían terminar de explicar esa enfermedad que aún está en muchísima investigación. Él falleció cuando yo tenía nueve años; ese momento ha sido el que más me ha marcado y en el que decidí que quería estudiar medicina, pero con un enfoque hacia la investigación. Justamente por eso elegí la UNAM por el enfoque que tiene esa área.
Pero también me interesa la práctica médica, quisiera poder integrar las dos, no dejar la práctica médica y dedicarme a investigar y poder llevar eso a las personas. Al final, la ciencia es para eso, para que pueda llegar a alguien y ese alguien, pues tiene que ser nuestra sociedad; entonces mi meta es poder hacer las dos.
¿Qué es lo que quisieras investigar? ¿A qué te enfocarías?
Me gustaría mucho enfocarme a neurodegeneración, sí, pero pues en la carrera aún voy a definir completamente si esa es mi área, pero hasta el momento eso me gustaría muchísimo.
¿Qué opinas acerca de que las mujeres se están desempeñando cada vez más dentro de la ciencia?
Creo que es muy bueno, creo que el boom que se está viendo en mujeres que están en el ámbito científico es el resultado de que tenemos el acceso a estudiar, a ejercer y tenemos menos estigma. Todavía cuando yo era pequeña había cierto estigma en mujeres que estudiaban ingeniería, todavía yo lo he podido llegar a sentir, pero creo que actualmente hay muchas fundaciones, hay mucha visualización, las niñas hoy en día tienen modelos femeninos a seguir, que es muy importante. Tenemos a la primera mujer que viajó a la luna en Estados Unidos; creo que es el resultado de que por primera vez en mucho tiempo podemos ver que nosotros igual pertenecemos a esos ámbitos.
Coméntanos sobre tu trayectoria y reconocimientos como estudiante.
Tiene un mes que egresé de bachillerato, más o menos, y salí con promedio de 10. También durante la preparatoria estuve en diversos concursos. El primero fue una liga internacional de talento en ciencias con la Universidad Anáhuac y gané una medalla de oro; después estuve en olimpiadas de química y tuve una mención honorífica; después me gané una beca internacional del 100% con la Universidad de Pensilvania y una organización que se llama FS (Financial Services), y tuve la oportunidad de conocer a muchas niñas de todo el mundo. El programa era solo para mujeres interesadas en la ciencia y ha sido de mis mejores experiencias.
También tuve la oportunidad de ser seleccionada en un verano científico en Ecosur, Campeche; fue de las cosas más importantes para mí, en donde pude definir y comprobar mejor el rumbo que quería darle a mi carrera profesional.
¿Cuál es tu mensaje para los jóvenes que, como tú, están ante el inicio de un nuevo reto académico?
Me gustaría decirles que es muy importante que trabajen por sus sueños, que no solo los tengan. Los jóvenes siempre tenemos sueños, pero es importante aprender a trabajar por ellos y no dejarlo solo a la suerte, porque al final, si la suerte existe, beneficia a las personas preparadas. Entonces se tienen que preparar y tienen que tener mucha convicción en sus sueños.
Algo importante también es que las autoridades den las condiciones para que esos jóvenes que se esfuerzan todos los días puedan sobresalir y puedan ser notados y apoyados.
Te comentaba que el año pasado estuve en un taller de ciencias en Campeche, es de los únicos que hay en el sur, y tuvimos muchos problemas de financiamiento. El gobierno dejó de financiar y tuvimos muchas complicaciones. Normalmente van 40 personas seleccionadas entre más de 200; el año pasado fueron 20 porque fuimos los que logramos cubrir los gastos para llegar, no nos pudieron becar.
Igual te comentaba que estuve en olimpiadas; bueno, eso fue hace dos años, y desde ese momento se escuchaba mucho que había muchos problemas financieros porque el gobierno ha dejado de apoyar este tipo de actividades.
El año pasado, la delegación tabasqueña de química ni siquiera pudo ir al nacional por falta de financiamiento, entonces creo que algo muy importante es que se financien estas cosas porque, si no, perdemos gente que se esfuerza, perdemos mentes brillantes, gente preparada que puede hacer que el estado realmente sobresalga.
¿Qué es lo que sigue ahora que has aprobado el examen?
Sigue mudarme, nunca he vivido en una ciudad tan grande, entonces es un proceso que sí me pone algo nerviosa, pero siempre he sido una persona de retos y creo que este va a ser uno más y que lo voy a sobrellevar bastante bien. De ahí vienen los propedéuticos y la carrera en la que pienso dar lo mejor que pueda y lo mejor de mí, mi abuelo siempre me dijo que cuando hiciera algo diera lo mejor de mí, que intentara ser la mejor, y creo que hasta el momento lo he hecho bien.
“Es muy importante que trabajen por sus sueños, que no solo los tengan, los jóvenes siempre tenemos sueños, pero es importante aprender a trabajar por ellos y no dejarlo solo a la suerte, porque al final si la suerte existe beneficia a las personas preparadas”
Karla Renata Becerra Sordo
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