El municipio conserva una historia marcada por la resistencia indígena, la época colonial, la lucha contra la intervención francesa y una profunda tradición cultural que le ha valido el reconocimiento como La Atenas de Tabasco.
Joel Rubio
Villahermosa
El 08 de septiembre se celebró el 401 Aniversario de la fundación de Cunduacán, municipio conocido como La Atenas de Tabasco por su gran aporte cultural, histórico y educativo a la entidad.
Aunque oficialmente como municipio libre fue creado el 18 de diciembre de 1883, la historia del pueblo se remonta a casi cuatro siglos atrás. De acuerdo con los archivos históricos del Ayuntamiento, el primer asentamiento colonial de la región fue la Villa de Santiago Cimatán, fundada hacia 1545, pero fue destruida rápidamente por una rebelión indígena de los cimatatecos, que opusieron tenaz resistencia a la conquista.
Ya pacificada la zona, los españoles se establecieron en la población indígena ya conocida como Cunduacán. Sin embargo, en 1625 ocurrió un hundimiento – atribuido por la tradición a una gran creciente del río Chacalapa, que entonces era un brazo del Mezcalapa – que destruyó ese asentamiento. Los sobrevivientes tuvieron que buscar un nuevo lugar.
Fue así que el 08 de septiembre de 1625, entre los pueblitos indígenas de Cimatán y Cucultiupa, nació formalmente la Villa de la Natividad de Cunduacán, bautizada en honor a la Virgen de la Natividad, cuya festividad se celebra ese día. Esos dos antiguos pueblos, Cimatán y Cucultiupa, se convertirían con el tiempo en los dos barrios que aún hoy marcan los extremos de la ciudad. La leyenda del ‘Pueblo Viejo’ – el sitio hundido que quedó a unos cinco kilómetros de la nueva villa, convertido hoy en una zona de bajos y popaleras – fue inmortalizada por el escritor y folklorista cunduacanense Francisco Quevedo Ara, y sigue siendo parte viva de la identidad colectiva.
En 1725 se inauguró la Iglesia de la Natividad de María, joya arquitectónica que llegó a ser sede del poder religioso del estado y sede del Tribunal de la Santa Inquisición en Tabasco. El templo de Las Mirandillas, también patrimonial, es hoy uno de los puntos de encuentro más representativos y testimonio vivo de más de tres siglos de fe. En 1739, el gobierno colonial reconoció formalmente a Cunduacán como pueblo de la provincia de Tabasco.
Tras la independencia, el 27 de octubre de 1826 el nuevo gobierno del estado le otorgó oficialmente la categoría de villa, con el nombre de Natividad de Cunduacán. Medio siglo después, el 5 de noviembre de 1880, durante el gobierno del Dr. Simón Sarlat Nova, el Congreso del Estado la elevó al rango de ciudad por decreto. Fue en esa época cuando comenzó a circular con fuerza el mote que la definiría para siempre: ‘La Atenas de Tabasco’, por ser cuna de maestros, poetas y profesionistas.
Cunduacán también es tierra de patriotas. Aquí se libró el 01 de noviembre de 1863 la Batalla de El Jahuactal, donde las tropas liberales tabasqueñas al mando del Coronel Gregorio Méndez Magaña derrotaron al ejército intervencionista francés, gesta que es orgullo del municipio y que tiene su monumento en la entrada de la ciudad. Hoy, con una extensión de 598.7 kilómetros cuadrados, 10 poblados, 31 rancherías, 59 ejidos y más de 137 mil habitantes, Cunduacán es uno de los municipios más prósperos de la Chontalpa, con vocación agrícola, cacaotera y petrolera, pero sin perder su alma de pueblo con historia. Ayer, en el marco de esta fecha, se realizaron actividades culturales y religiosas en honor a la Virgen de la Natividad. ¡Que viva Cunduacán en sus 401 años!
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