En videos capturados durante estos últimos días de julio, podemos apreciar la tierna e intensa labor de alimentación a su polluelo, de una paloma silvestre o turca adulta; el ejemplar juvenil que ya muestra el característico plumaje y que se encuentra al borde de iniciar su vida independiente fuera de la protección del nido.
El mes que termina marca uno de los momentos más dinámicos y hermosos del ciclo biológico de la avifauna en la región: el momento en que las nuevas generaciones abandonan el nido. Tras los procesos de incubación iniciados entre mayo y junio —coincidiendo con el aumento de las temperaturas y el inicio de las primeras lluvias fuertes—, los polluelos de diversas especies silvestres completan su desarrollo y se lanzan a surcar los cielos por primera vez.
La llegada de la temporada de precipitaciones juega un papel fundamental en este fenómeno natural. Las lluvias no sólo reverdecen los paisajes y renuevan los cuerpos de agua, sino que desatan una explosión de abundancia: semillas frescas, brotes tiernos y, sobre todo, una proliferación de insectos esenciales para que los padres puedan alimentar con alta carga proteica a sus crías durante sus primeras semanas de vida.
Novedades de Tabasco El diario mas fuerte de Tabasco

