ENTREVISTA
La doctora tabasqueña, Ana Isabel Castillo Torres, como única representante de la región sur del país, participa junto a otros especialistas en el proyecto del primer automóvil eléctrico mexicano que marca un antes y un después en innovación tecnológica al servicio de la población.
Rosa Elena Cortés/Villahermosa
Olinia, el primer auto eléctrico mexicano, “es un paso muy importante para ser dueños de nuestra tecnología”. Así lo describe la doctora Ana Isabel Castillo Torres, docente del Instituto Tecnológico de Comalcalco, quien participa en este proyecto que abre una nueva etapa para la ciencia y la tecnología en México.
Originaria de Tampico, Tamaulipas, pero radicada en Tabasco desde hace más de 20 años, es la única representante del sureste del país en este reto impuesto por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, de construir un automóvil eléctrico mexicano y del cual recientemente se presentó un primer prototipo.
En entrevista con Novedades de Tabasco, la especialista destaca cómo el proyecto Olinia pone la ciencia y la tecnología al servicio de las familias mexicanas, construyendo una alternativa para resolver sus necesidades, a través de las ventajas de un auto 100% eléctrico, accesible y útil.
¿Podría platicarnos sobre su trayectoria profesional?
Yo soy egresada del Instituto Tecnológico de Ciudad Madero, Tamaulipas, donde estudié Ingeniería Industrial, posteriormente hice una maestría y de ahí emigré a Tabasco para trabajar en la terminal marítima de Dos Bocas. Busqué dar clases pensando en regresar a la sociedad algo de lo que me había dado, porque yo había egresado de puras escuelas públicas, entonces dentro del plan de mi carrera me llamaba la atención hacer algo por mi comunidad y de ahí empecé a dar clases en el Instituto Tecnológico de Comalcalco donde tengo ya más de 20 años. Me requirieron de tiempo completo y decidí renunciar a la terminal marítima, y no me arrepiento, porque es muy bonito compartir lo que uno sabe con las nuevas generaciones. Posteriormente hice un doctorado, y con el tiempo, la institución evolucionó y ahora maneja investigación, anteriormente no había ni infraestructura ni el recurso humano para hacerlo, pero poco a poco lo hemos ido desarrollando.
¿Cómo llega al proyecto Olinia?
Se hace una convocatoria para el Tecnológico Nacional de México, que es toda la red de tecnológicos de la república, solicitando perfiles de distintos rubros para el proyecto de Olinia, el primer carro eléctrico mexicano. Meto mis documentos y salgo elegida para uno de los puestos. Actualmente soy ingeniero de procesos; originalmente entré como especialista en la norma IATF que es la norma de calidad para el rubro de automóviles, pero bueno, el proyecto evoluciona y también sus necesidades, entonces ahorita mi cargo es como un híbrido entre cuidar esa norma y también la ingeniería de procesos que básicamente tiene que ver con el ensamble del vehículo.
¿Quiénes más forman parte de este gran equipo de trabajo?
Olinia es un auto diseñado desde cero por mexicanos, por todos los compañeros de 22 estados de la república, entre el Tecnológico Nacional de México, que somos la mayoría, y participan también investigadores del Politécnico, de varias escuelas y también varios institutos de investigación y de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) del gobierno federal. Unos hacen ingeniería de la carrocería, otros de los embebidos, que son todas las cuestiones eléctricas que van a formar parte del coche; las partes exteriores, las puertas, los paneles, hay un grupo que llamamos célula, que está encargado de cada una de las partes del coche y están también los mecánicos que son los que hace funcionar el motor.
¿Cómo se coordinan para trabajar?
Estamos todos trabajando en el tecnológico de Puebla, que es la sede que eligieron para llevar a cabo el proyecto, ya que al estar en el centro de la república tiene cerca el clúster automovilístico, de muchas ensambladoras de automóviles, y de esta manera se tiene la facilidad de buscar a los proveedores necesarios para todo lo que se va a usar.
¿Se puede decir que realmente es un producto 100% hecho en México?
Totalmente, como te digo el proyecto está dividido en estas células de trabajo, cada grupo de investigación de desarrollo, tiene un líder con diferentes especialistas dirigidos a lo que están manejando, nosotros lo que estamos desarrollando es una ingeniería concurrente, todos los profesionales de distintas áreas se tienen que coordinar para hacer un producto.
¿Se recurrió a piezas extranjeras?
Lo que pasa es que se tiene que ir poco a poco desarrollando lo que no se puede hacer en México todavía, todavía, porque ahorita ya hay un lanzamiento de nuevas convocatorias que se llama Retos Olinia, que es para lograr integrar el 100% de las piezas ahora sí mexicanas totalmente. El diseño es mexicano pero no tenemos todavía las máquinas para la inyección de plástico que necesitamos, o para manejar todas las piezas, algunas piezas se tienen que mandar hacer con proveedores que no se encuentran en México, el diseño sigue siendo mexicano pero sí se tuvo que echar mano de algunas piezas así, sin embargo el ensamble y el diseño todo lo estamos haciendo en México.
La Presidenta presentó ya un prototipo ¿qué se está haciendo ahora?
Sí, justamente ya se terminó el vehículo de pasajeros, ese fue el que se presentó, el inicial, y ahorita se trabajó en una versión de carga, de esa versión de carga se tiene pensado hacer la presentación en breve, ya está listo, y se tiene programado presentarlo este mes.
¿Qué significa para usted participar en un proyecto de este tipo?
Personalmente representa un gran hito en mi carrera profesional, me está dando la oportunidad, sobre todo, de conocer personas a través de esta comunidad que se ha formado de Olinia, de conocer a muchos otros profesionales tanto de mi área como de otras áreas, de otras instituciones. Es muy enriquecedor, pues se están dando grandes cosas en un conjunto de gente de diferente pensamiento, imagínate del norte al sur de la república, que por cierto del sur nada más soy yo, no hay de otros estados, yo soy la única de Tabasco y del sur del país. Se entiende que hay más profesionales del centro del país, porque hay más ingenieros del rubro mecánico, que son los que más se requieren.
¿Qué representa Olinia para el futuro automotriz del país?
Todo mundo pensó que cuando sacamos este auto iba a ser un auto común como los que conocemos, en realidad, y se explicó muy bien en la presentación, es para un uso específico que se estaba dejando de lado: el uso de movilidad de barrio, es decir, es un auto de baja velocidad para transportar personas u objetos, lo que sea necesario, del día a día, para llevar a los niños a la escuela, terminar con esta andanza de motos y mototaxis a altas velocidades y bajo las inclemencias del tiempo, a un bajo costo porque ya no sería a gasolina y con la facilidad de tener más movilidad dentro de un rango pequeño de área. La idea es dar ese desahogo a esas personas que necesitan moverse con un bajo costo y de manera segura porque obviamente este automóvil cumple con todas las normativas necesarias para que pueda funcionar.
¿Pero es un parteaguas, no?
Sí, exactamente, además es el primer paso para ser dueños de nuestra tecnología. Primero, a mí me hizo mucha ilusión participar porque desde que supe que nuestra ciencia estaba ya a un nivel de secretaría, porque en la vida México había tenido la ciencia a nivel de una secretaría de estado, eso te hace pensar que ahora vamos a darle más importancia a lo que tuvimos que haberlo hecho desde hace muchos años. Yo en mi doctorado hice una tesis en dirección estratégica y entre otros datos, yo lo que quería era saber cuánta tecnología había en México y cuánta había extranjera, hay un indicador que te dice que la independencia tecnológica y la inteligencia tecnológica se mide a través de cuántas patentes son tuyas y cuántas patentes son extranjeras en tu país, entonces nosotros estamos muy desnivelados, tenemos muchas menos patentes mexicanas, es decir, vienen extranjeros a hacer patentes en México, son dueños de una tecnología que nosotros tenemos que pagar para usar y no debe de ser así, tú tienes que ser dueño de tu tecnología para que otro venga y te pague por usarla. Esa es la gran diferencia, porque este no es el único proyecto que se va a hacer, habrá otros en otros rubros, sé que al menos son ocho proyectos grandes, digamos, insignia de este periodo gubernamental, que van a ser como un parteaguas para la ciencia y la tecnología y ahí obviamente en cascada vienen otros proyectos, entonces en el momento en que México sea dueño de su propia tecnología ya vamos a hablar de otro estatus.
¿Cuál es su mensaje para las y los jóvenes que se inclinan por la ciencia y la tecnología?
Primero, que sepan que estamos en otros tiempos, que ya hay un impulso institucional a todo esto, a la ciencia, que se está viendo más en serio y que lo podemos hacer, que hay apoyos y toda una red de ayudas a las cuales ellos pueden acceder, desde becas hasta convocatorias específicas que pueden buscar y participar. Y otra cosa, que se erradique esa mentalidad de que tenemos que competir unos con otros, que nos tenemos que dar un codazo en la carrera para que el otro se caiga mientras tú puedas llegar, no es así, realmente en esto nosotros tenemos que, al contrario, tomarnos de las manos e ir juntos, la competencia no es lo mismo que la competitividad, tenemos que ser competitivos y ser menos individualistas, porque si yo llego en algún momento al cumplimiento de un objetivo, no lo hice sola, sino como parte de un equipo y eso es fundamental que las nuevas generaciones lo entiendan.
¿Algo más que desee agregar?
Próximamente estaremos presentando esta nueva versión de Olinia que es también una oportunidad de desarrollo, porque va a ser un coadyuvante muy importante para la economía, la pequeña economía que sostiene a la economía completa. Imagínate que una ama de casa puede llevar más fácilmente a sus hijos a la escuela, pero también el pequeño comerciante puede tener más oportunidad, si tiene por ejemplo una panadería, puede transportar su producto con mayor facilidad, lo verán cuando conozcan esta nueva versión de carga, en la que se podrán transportar mercancías de un lugar a otro con una movilidad mucho más barata y segura, es una gran ventaja que yo le veo a ambas versiones. El de pasajeros básicamente para transportar a seis personas y una persona en silla de ruedas y el que está punto de ser presentado este mes, el de carga que es al que se le pueden adaptar diferentes versiones de la caja para que se pueda hacer tu comercio.
“Que los jóvenes sepan que estamos en otros tiempos, que ya hay un impulso institucional a todo esto, a la ciencia, que se está viendo más en serio y que lo podemos hacer, que hay apoyos y toda una red de ayudas a las cuales ellos pueden acceder, desde becas hasta convocatorias específicas que pueden buscar y participar”
Dra. Ana Isabel Castillo Torres
Colaboradora de Olinia

Experiencia. La docente destaca que este proyecto le está dando la oportunidad de convivir con un gran equipo de especialistas de todo el país.

Trabajo. Reveló que en poco tiempo se dará a conocer la versión de carga del automóvil.
FOTOS: JT VICTORINO ZURITA/NT
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