Joel Rubio / Villahermosa
Se llama Enzo Maxwell, es de origen brasileño y con solo siete años ya se siente orgullosamente afromexicano. Su historia es un ejemplo de inclusión y de superación en las aulas tabasqueñas.
Enzo es uno de los primeros niños migrantes con residencia legal otorgada por la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) y el Instituto Nacional de Migración (INM), que ya cursa de manera formal la educación básica en Tabasco.
Actualmente estudia el segundo año de primaria en la Escuela Primaria Estatal Manuela Josefa Padrón de Villahermosa, donde ha destacado por su inteligencia y rápida adaptación.
Su maestra, la profesora Alicia Martínez González, relató que el avance del menor ha sido sorprendente.
«Es un niño muy inteligente, se ha adaptado muy bien. A pesar de que traía el idioma portugués, capta muy bien el español, tiene muy buena retentiva y un desarrollo muy bueno», explicó.
De acuerdo con la docente, Enzo llegó al plantel sin hablar español y en un solo ciclo escolar, durante el primer año, aprendió a leer y a escribir en nuestro idioma. Hoy, ya en segundo grado, es uno de los alumnos más participativos y con mejor desempeño.
La familia de Enzo ya se estableció en la capital tabasqueña. Sus padres consiguieron trabajo y han iniciado el proceso para regularizar su situación y buscar en un futuro la nacionalización mexicana.
Entrevistada sobre el sistema educativo, la madre del menor aseguró sentirse muy agradecida: «La educación es muy buena, va avanzando. Aprendió a leer en primer año y ahora en segundo está aprendiendo muy rápido». Como única diferencia con Brasil, señaló que allá las escuelas son de tiempo completo y les proporcionan alimentos, mientras que aquí ella le prepara su lunch todos los días.
BUSCA UNA BECA
Sin embargo, hay algo que entristece a Enzo. Mientras todos sus compañeritos ya reciben la Beca Universal Rita Cetina, él no ha podido ser beneficiado por su condición migratoria.
Ante ello, la profesora Alicia Martínez hizo un llamado a las autoridades educativas y de Bienestar: «Si ya se les da la oportunidad de estudiar, que también tengan la oportunidad de tener las becas gubernamentales como la Rita Cetina. El niño está triste porque todos sus compañeros tienen beca y él no. Pedimos que los niños migrantes también sean incluidos», expresó.
El caso de Enzo Maxwell es hoy un símbolo de que la educación en Tabasco abre sus puertas a la niñez migrante que, como él, ya es parte de México.
Residencia
Sus padres buscarán la nacionalidad mexicana para asentarse definitivamente en el estado de Tabasco.
Novedades de Tabasco El diario mas fuerte de Tabasco