Culturarte / No se olvida

Por: María Elodia Zurita Argáez.

¡Hoy también es un gran día! Iniciamos el mes de octubre enviando nuestra más cordial felicitación a la ciudad y puerto de San Francisco de Campeche por sus 476 años da haber sido fundada por Francisco de Montejo, un cuatro de Octubre de 1540.
Este mes trae consigo el recuerdo del lamentable suceso de la matanza de Tlatelolco, que cada año es objeto de una serie de actos en homenaje a las irreparables perdidas y no es para menos y aunque el número de fallecidos no se sabe a ciencia cierta, la verdad, el dato es irrelevante, porque una vida inocente es tan valiosa como la de cien o cien mil.
El 17 de octubre de ese mismo año, 58 estudiantes presos en la temible prisión de Lecumberri dieron a conocer su testimonio: -Participamos en un mitin completamente pacífico y fuimos testigos de que personas vestidas de civil, que posteriormente pudimos saber que pertenecen al cuerpo especial del Ejército Mexicano llamado Batallón ‘Olimpia’ y a los cuerpos policiacos del D. F., junto con uniformados del mismo ejército, dispararon, sin miramiento alguno, contra la gente inerme e indefensa que participaba en el mitin-. El 2 de octubre de 1968 no debe olvidarse, porque nunca más una protesta pacífica, debe ser objeto de una salvaje y brutal represión.
Recordaremos otra famosa protesta, pero esta de carácter cultural que en 1910, encabezara Gerardo Murillo ante la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes, por la exposición de los pintores españoles Zuloaga y Sorolla y la falta de apoyo hacia los artistas plásticos mexicanos; como resultado de esa protesta se logró obtener del gobierno la cantidad tres mil pesos, con lo que los inconformes organizaron una exposición colectiva, con gran éxito.
Gerardo Murillo Cornado, es el conocido Dr. Atl, nombre que se adjudicó, surgido de las circunstancias y no de la imposición de sus padres. Nació el 3 de octubre de 1875 en la ciudad de Guadalajara; activista revolucionario, rechazó el régimen porfirista, se involucró de forma importante en la reconstrucción del estado mexicano postrevolucionario e influenció en la revaloración de la cultura popular, con lo que fortaleció el nacionalismo. Fue pintor, escritor e incursionó en la geología filosofía, historia, crítica de arte y la política; era, además, apasionado de la vulcanología, estilista, doctor y profesor; practicó también la caricatura, el ensayo y el periodismo. A la edad de 22 años obtuvo una beca de mil pesos otorgada por el gobierno de Porfirio Díaz para estudiar en Europa, el gobierno de Jalisco también lo apoyó económicamente. En la exposición anual del Salón de París en 1900, obtuvo una medalla de plata por la exposición de su autorretrato al pastel. Más adelante, fue nombrado interventor de la Escuela Nacional de Bellas Artes o de San Carlos, quedando luego al frente de la institución, lo que le permitió realizar cuanta reforma creyó necesaria en los programas de estudios.
Frecuentemente se identifica a Murillo como uno de los impulsores de la renovación artística y como promotor inicial de la pintura mural postrevolucionaria en México y aunque nunca se unió a ese movimiento, se dice que instruyó a los tres grandes muralistas mexicanos: Rivera, Orozco y Siqueiros. Fue Creador del aéreo- paisaje y como paisajista se le considera heredero y sucesor de José María Velasco, quien fuera su maestro. Otra de sus creaciones fueron los atl-colors, una pasta dura compuesta de cera, resina y petróleo con los que se podía pintar papel, tela o roca. Se le atribuye también el diseño del telón de cristal opalescente, elaborado por la casa Tiffany de Nueva York para el escenario de la sala de conciertos del Palacio de Bellas Artes. Incluso él aseguró tal hecho, pero no ha sido comprobado.
Siempre controversial y de carácter explosivo, Murillo obtuvo la Medalla Belisario Domínguez en 1956 y el Premio Nacional de Artes en 1958. Destacó además por sus novelas: Un hombre más allá del universo, El padre eterno, Satanás y Juanito García y Gentes profanas en el convento, así como por pinturas como Dama con volcanes, Paisaje con volcán y El Paricutín. Sus restos actualmente se encuentran en la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón Civil de Dolores de la ciudad de México.

¡Que esta sea una productiva semana para todos! La ciencia nutre la mente, la religión alimenta el espíritu, el arte enriquece el alma. Facebook: Mary Zurita. Correo: maryzurita2006@yahoo.com.mx

Acerca de Redacción

Te puede interesar

Carlos Pellicer: Amistad y memoria

Por: María del Carmen Fernández Ciudad de México La muestra contiene parte sustancial del acervo …