Salud de las personas ha sido afectada por confinamiento

La doctora Samaria Barba, médico especialista en Medicina Intensiva y Unidad Coronaria de Laboratorios Ysonut, aseveró que es fundamental que los pacientes vuelvan a las consultas médicas y sigan los controles necesarios, entre ellos el control en las consultas de nutrición y obesidad, que son determinantes para mejorar la salud y la calidad de vida de los pacientes.

En este sentido refirió que diversos estudios han detectado la incidencia que tiene la obesidad en el deterioro y gravedad que sufren los pacientes que se infectan de COVID-19. Sumado a esto, se ha visto que es probable que las vacunas no despierten una respuesta inmune suficiente para proteger a pacientes con sobrepeso frente a la enfermedad.

Recordó que la obesidad es una enfermedad crónica, que cursa con un estado inflamatorio sistémico, que es el gran promotor de enfermedades como la hipertensión, la diabetes y la dislipemia que constituyen el conocido síndrome metabólico.

Detalló que en obesidad existe un desbalance entre interleucinas proinflamatoria (IL6) y las adiponectinas antiinflamatorias. Esto supone un desequilibrio entre los factores inflamatorios y antiinflamatorios y provocan un déficit en el sistema inmune, no solo humoral sino también celular.

Ante tal situación, tenemos que para el paciente que vive con obesidad no cuenta con mecanismos suficientes de reparación celular, lo que provoca lesiones muy severas que altera la elasticidad y la distensibilidad pulmonar”.

La doctora Barba, quien también forma parte del grupo de metabolismo y nutrición de la Sociedad Española de Medicina Intensiva Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC). “Es bien sabido que la obesidad provoca también un estado de hipercoagulabilidad, la cual es una condición que aumenta el riesgo de la formación excesiva de coágulos de sangre, y que se asocia con un mayor riesgo tromboembólico que son muy frecuentes y graves en la enfermedad de la COVID”, añadió.

Sumado a esto, recientes estudios han concluido que, debido a las alteraciones que los pacientes con obesidad tienen en la inmunidad, es probable que las vacunas no despierten una respuesta inmune suficiente para protegerlos.

Ante ello, abundó, los médicos continúan alertando sobre el deterioro que ha causado no sólo el confinamiento en los pacientes, sino en la modificación de la atención sanitaria y en la calidad asistencial de los pacientes, es por ello, insistió en que de manera ya prioritaria los pacientes retomar sus consultas y el control de la nutrición.

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