Vida Bienestar: Salud mental

Por: Laura Rosado

La vida es hoy
@laurarosado, vidabienestar

Las personas con alguna enfermedad mental o psicológica se sienten muchas veces incomprendidos, solos y juzgados. Este pasado 10 de octubre fue el Día Mundial de la Salud Mental, este día es un llamado y una advertencia para poner atención en este problema. Primero, los gobiernos tienen que reconocer que es un problema de salud pública.

Aquí algunos datos de la Organización Mundial de la Salud, para darnos cuenta de ello:

– Cerca de 1000 millones de personas tienen un trastorno mental y cualquier persona, en cualquier lugar, puede verse afectada.
– La depresión es una de las principales causas de enfermedad y discapacidad entre los adolescentes, jóvenes y adultos.
– Uno de cada cinco niños y adolescentes tiene trastorno mental.
– Las personas con trastornos mentales graves, como la esquizofrenia, suelen morir de 10 a 20 años antes que la población general.
– Casi 800,000 personas se suicidan cada año, 1 persona cada 40 segundos.
– El suicidio es la segunda causa principal de mortalidad entre los jóvenes de 15 a 29 años.
Estos datos son alarmantes, ¿verdad? Pero, lo más fuerte de esta historia, es que no se habla y se ignora el problema. Vamos a identificar algunas de estos padecimientos, son enfermedades que afectan el estado de ánimo, el pensamiento y el comportamiento:
– Depresión: Es un sentimiento de reitera permanente, o la pérdida de interés o placer en ciertas actividades, altibajos emocionales, apatía, culpa, descontento, desesperanza. Las causas posibles son una combinación de fuentes biológicas, psicológicas y de angustia. Puede incluir trastornos de sueño, apetito, nivel de energía. Puede asociarse también con pensamientos suicidas.
– Trastorno bipolar: Trastorno que provoca altibajos emocionales. Desde depresión hasta episodios maniacos. En los episodios maniacos puede incluir exceso de energía, reducción del sueño, pérdida de noción de la realidad, desorganización, conductas de riesgo, irritabilidad, agresión. Y los depresivos pueden incluir falta de energía, tristeza, descontento en general, temor, lentitud, pensamientos no deseados. Los episodios de cambios de humor duran de días a meses y pueden estar asociados a pensamientos suicidas. Se desconoce la causa exacta de este trastorno, pero es posible que tenga que ver con factores genéticos y de la alteración de las sustancias químicas y estructuras del cerebro.
– Trastorno por ansiedad: Se caracteriza por producir sensaciones de preocupación y miedo, tan fuertes que interfieren con las actividades diarias de la persona. Puede ser ataques de pánico, trastornos obsesivo compulsivos, inquietud, imposibilidad de dejar a un lado una preocupación, estrés fuera de proporción, hipervigilancia e irritabilidad.
– Esquizofrenia: Trastorno que afecta la capacidad de una persona para pensar, sentir y comportarse de una manera lúcida. Se caracteriza por pensamientos o experiencias que parecen estar desconectadas de la realidad, aislamiento social, agitación, agresión, hostilidad, falta de autocontrol, amnesia, confusión, creencia de que los pensamientos no son propios, creencia de que un evento común tiene un significado especial y personal.
– Trastorno obsesivo compulsivo: Pensamientos obsesivos que llevan a comportamientos repetitivos, llamado TOC se caracteriza por la obsesión con temas como el miedo a los gérmenes, necesidad de organizar ciertos objetos de una manera específica, acumulación, aislamiento social, ritualista, impulsividad, movimientos repetitivos, repetición de palabras. Padecen también, ataques de ansiedad, pánico, culpa y temor.
– Estrés post traumático: Trastorno caracterizado por la imposibilidad de recuperarse después de experimentar o presenciar un evento atemorizante. Algunos síntomas pueden ser, pesadillas, recuerdos repetitivos, evitar situaciones que recuerde el trauma, reacciones exageradas, sufrir de ansiedad o depresión. También agitación, irritabilidad, aislamiento social, desconfianza y miedo.
También, ya que sabemos de algunos de estos trastornos, hay que mirarnos y mirar a nuestro alrededor, a nuestros seres queridos y darnos cuenta si yo mismo o uno de ellos necesitamos ayuda.
Pasa también, que los familiares y amigos cuando no entendemos las enfermedades o trastornos de los cuales estamos hablando, usamos frases que, en lugar del ayudar, más bien molestan y lastiman. Hay que reconocer lo difícil que es para el entorno de una persona con estos padecimientos, entender la enfermedad, no querer ver, vivir desde la inocencia de “no pasa nada”, de minimizar estados de ánimo de la persona y cuando sucede todo esto, creemos que podemos “animar” con algunas frases como las siguientes:
– Debes poner de tu parte.
– Ya pasará, solo es un mal día.
– Sal, distráete.
– No sé por qué está así.
– Tienes todo para ser feliz.
– Ánimo.
– Ponle fuerza de voluntad.
– ¿Aún sigues en la cama?
– ¿Tantos días sin hacer nada?
– Ponte triste cuando sea algo importante.
– Échale ganas (esta es la peor de todas)

Por favor, empecemos a ser personas con más apertura y entendimiento de que los trastornos psicológicos son enfermedad, y que, como tal, la persona necesita: Amor, apoyo, compasión, atención, compañía y empatía. No necesita crítica, no necesitar ser juzgada, no los excluyamos.

¿Imagina lo que sentirá un enfermo de cáncer si le dijeras algo así? Pues igual o peor lo siente alguien con una enfermedad mental. Observar a nuestro familiar o nuestro amigo y acompañar desde el amor, y acompañar desde el amor muchas veces es más presencia y menos palabras.

Entendamos ya que estas enfermedades son en algunos casos, más fuerte que una enfermedad física. Las personas somos mente, cuerpo, alma. Más amor, más empatía, más compasión, menos miedo, menos estigma, menos silencio.

Hoy más que nunca hay que estar pendiente y alertas de cómo estamos, de cómo están. Hoy en día, con la pandemia, hay muchos retos sobre este tema: Aislamiento, confinamiento, pérdidas, miedo, incertidumbre, consecuencias económicas, etc. Lo que se está viviendo hoy traerá consecuencias, se tiene que invertir en este tema, en salud pública, en todos los países: leyes, planes y programas.

Aun así, cada uno podemos poner nuestra acción, nuestra forma de responder a la vida ante situaciones de estas enfermedades. Atentos a adultos, jóvenes, adolescentes y niños. Incluir el amor, el amor es la fuerza más grande y poderosa, un amor en acción, un amor inteligente, un amor constante y comprometido. Hoy ya sabes de qué se trata, hoy actuemos en consecuencia. Ya no nos quedamos callados, ya no cerramos los ojos, ya no damos las cosas por hecho.

Hoy hablamos de enfermedades mentales, hoy hablamos del suicidio, y por lo tanto, damos un paso más para apoyar y dar esperanza a quienes padecen estas enfermedades.

“El aprendizaje es un regalo, incluso, cuando el dolor es nuestro maestro”. Maya Watson

Gracias por leerme.
LAURA ROSADO/. LA VIDA ES HOY
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